La cruda reflexión de Rafael Nadal tras sufrir una dura derrota en Australia: "A veces uno se cansa de..."
Rafael Nadal (1) cayó por 6-4, 6-4 y 7-5 en la segunda ronda del Abierto de Australia frente al estadounidense Mackenzie McDonald después de sufrir una lesión en la parte superior de la pierna izquierda tras intentar alcanzar un revés defensivo en el último tramo del segundo set. El de Manacor, que no podrá defender la corona que logró en 2022 cuando remontó frente a Daniil Medvedev dos sets de desventaja, habló y realizó una cruda reflexión en la que admitió estar "destruido mentalmente".
"No quería retirarme, aunque llegué a considerarlo. Lo que intentaba era jugar sin agravar la lesión. No podía golpear el revés ni correr. Intenté acabar el partido por todos los medios", explicó en conferencia de prensa. "Es frustrante y difícil de aceptar", señaló Nadal, que defendía el título ganado en 2022 y que descenderá del número 2 al 6 de la clasificación mundial.
En la misma línea, agregó: "A veces uno se cansa de tantas lesiones. Es un momento difícil y toca aceptarlo. Espero que no sea nada grave ni que me saque mucho tiempo, porque sería complicado pasar otra vez por el trabajo y el tiempo necesarios para la recuperación. No puedo decir que no esté destruido mentalmente. Ya he pasado por eso muchas veces y no es fácil".
"No podemos engañarnos con un discurso optimista. Yo quiero seguir jugando al tenis, pero mis sensaciones son malas. Es muy difícil ponerme en forma si se tienen continuamente parones. Necesito evitar que el tiempo fuera de la pista sea largo. He pasado siete meses casi sin jugar y no puedo estar otra vez mucho tiempo fuera. Sería difícil volver a ser competitivo", sentenció.
Nadal añadió que "toca aceptar la situación, al mal tiempo buena cara", aunque está "cansado de todo lo que ha ocurrido en estos últimos siete u ocho meses". "Es un momento complicado que hay que aceptar: estar tranquilo, recuperarme. Lo primero físicamente, pero también mentalmente porque al final son golpes y llevo ya muchos. Hay que mirar adelante siempre. Al final la vida me trata demasiado bien como para quejarme y no tengo derecho a ello", indicó el jugador, de 36 años.
"Son muchas cosas que van sucediendo y que me quitan de la opción de luchar por mis objetivos y esto es una realidad. Voy a seguir luchando y no renuncio a nada. Es el comienzo del año", recordó. "Al final es como un combate de boxeo en el que a uno le van pegando golpes y termina uno noqueado. Ahora mismo lo estoy, pero normalmente tengo la calma, la tranquilidad para ver las cosas con perspectiva y espero que esta vez no sea una excepción, aunque ahora mismo sea un momento complicadillo", cerró.