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La inesperada bomba sobre el Turismo Carretera que revoluciona a los fanáticos

Hugo Mazzacane, presidente de la ACTC, confesó que mantiene intacto el deseo de disputar una competencia en la ruta y hasta expresó que tiene dónde hacerla. Sus dichos generaron un intenso debate.
Foto: ACTC
Foto: ACTC

El 16 de febrero de 1997 quedó atrás una parte muy importante de la historia del Turismo Carretera. Ese día, en el Triángulo del Tuyú de Santa Teresita, se disputó la última competencia en la ruta. La victoria quedó en manos de Eduardo “Lalo” Ramos, seguido por el Gurí Martínez y Juan María Traverso, y nunca más volvió a disputar una final con esa modalidad.

Muchos de los que disfrutaron de ese espectáculo alguna vez soñaron con ver nuevamente a los autos acelerar por esos caminos y el presidente de la ACTC, Hugo Mazzacane, sorprendió a todos con una inesperada revelación durante el Desafío de las Estrellas que se disputó el fin de semana pasado en San Juan.

En una charla con pilotos, que fue difundida por el sitio Carburando, Martín Ponte le pidió al titular de la categoría que vuelvan a correr en la ruta, y la respuesta fue una bomba: “Vos crees que yo no tengo ganas, sí tengo ganas. Tengo hasta el circuito para correr en la ruta. Asfalto y tierra, con una vía que cruza”. Sus dichos generaron una inmediata reacción en Agustín Canapino y Norberto Fontana que al escucharlo lanzaron un “ahh completo”, acompañado por una sonrisa cómplice.

Una vez viralizada la noticia, los fanáticos desataron un intenso debate y hasta expresaron que antes de volver a la ruta deberían mejorar los espectáculos que dan en cada presentación. “Para la ruta no estamos preparados, primero tienen que estar en condiciones y la mayoría están agrietadas”, escribió un usuario y otro respondió: “Digámoslo así. Querés volver al ADN del TC y traes a Toyota con un auto tecnológico superior a los otros en todo sentido? Teléfono para la incoherencia”.

Si bien todo se trata de un comentario que forma parte de un deseo de Mazzacane, está claro que para que el Turismo Carretera vuelva a la ruta deberían cumplirse un sinfín de normas de seguridad tanto para los autos como para los espectadores que, seguramente, colmarían las banquinas para ver el paso de la caravana multicolor una vez más en el hábitat que lo vio nacer.