Destapan un nuevo conflicto en el PSG tras la interna Mbappé-Neymar
Los buenos resultados están a la orden del día para el Paris Saint-Germain. El equipo de Lionel Messi empezó la temporada con cuatro goleadas y sin dejar ni una duda en el campo de juego. Sin embargo, los problemas extrafutbolísticos florecen y, a la interna entre Kylian Mbappé y Neymar, se le sumó otra gran preocupación para Christopher Galtier.
Luego de una sermana turbulenta por la feroz interna entre ellos, Mbappé y Neymar se dedicaron exclusivamente a jugar frente al Lille y se combinaron en varias situaciones que terminaron en gol para el PSG e incluso en festejo compartido. Cuando parecía que las aguas se calmaban, Le Parisien afirmó que hay un nuevo foco de conflicto tras bambalinas: el malestar de los jugadores que no cuentan para el nuevo DT.
Al comenzar su periplo por el PSG, Galtier dejó un objetivo bien en claro: reducir la cantidad de jugadores disponibles en el plantel. Por esta razón, el flamante entrenador decidió "limpiar" a varios pesos pesados que ya encontraron equipo, como Giorginio Wijnaldum. Otros no corrieron la misma suerte y, a falta de diez días para el cierre del libro de pases en Europa, combaten con la incertidumbre de qué será de su furturo. Y en Francia apuntan a un sólo culpable: Antero Henrique.
Según el diario antes mencionado, quien fuera manager del conjunto parisino entre 2017 y 2019 es ahora encargado de las ventas de los jugadores en el PSG. Este dirigente portugués está en la mira de Luis Campos, director deportivo que llegó al Parque de los Príncipes en este verano, porque no cumplió con los acuerdos que él mismo había pactado con los futbolistas.
Dentro de este grupo de figuras relegadas están, entre otros, Leandro Paredes, Mauro Icardi y Keylor Navas. De acuerdo a lo planteado por Le Parisien, se cree que Henrique está poniendo trabas a las salidas de los futbolistas, que están molestos al ver como se estancó el nuevo paso en su carrera.
Este disgusto general del PSG con Henrique quedó en evidencia pública tras las palabras de Galtier en conferencia de prensa: "Teníamos prisa. En una semana encadenaremos partidos cada tres días. No hay que creer que es fácil integrar a un jugador y que se orientará a los tres o cuatro días. Hay un modelo de juego, unos principios de juego, una conexión que los jugadores nuevos deben encontrar con sus compañeros por lo que, evidentemente, el hecho de que los jugadores no lleguen nos penaliza a nivel deportivo", disparó.