El palazo tácito del Oso Pratto a Pipa Benedetto: “No me gustan los que…”
En un partido de fútbol suceden muchas cosas que todos podemos notar, como un gol, una expulsión o un offside que va a generar debate en los programas de televisión del lunes. Más allá de lo que se puede ver desde la cancha o gracias a la transmisión, hay muchas otras situaciones propias de un encuentro que quedan, como suelen decir los protagonistas, en el campo de juego. El miércoles por la tarde, Lucas Pratto estuvo en el programa radial Paren La Mano de Vorterix y, entre otras cosas, habló sobre los diálogos que tienen los jugadores dentro del césped.
El Oso, que aseguró que muchas veces los futbolistas se ven “obligados a ponerse el cassette” por lo que se puede generar a raíz de sus palabras, contó cómo son esos cruces dialécticos que tienen entre rivales durante el partido: “Cuando era más chico entraba más, ahora no tanto. Me enoja cuando dicen cosas feas... "Cornudo", "rengo", esas boludeces... Sigue sucediendo hoy, aunque no tanto. Hay algunos jugadores que ya sabés que son de decirte esas cosas. Igualmente me gustaba más eso que el jugador moderno que te cancherea”, afirmó Pratto, antes de dar un ejemplo concreto con un destinatario concreto.
"Ponele que estás jugando en River y jugás contra Central Córdoba (SdE) y decís ‘si quiero te compro y te pongo a jugar en mi…’ y esas boludeces. Eso no me gusta”, contó el exdelantero del Millonario. Cómo no podía suceder de otra manera, todos, incluso uno de los panelistas del programa, recordaron el episodio entre Darío Benedetto y Diego “Pulpo” González en un Boca-Racing del 2017, cuando -según el por entonces jugador de Racing- reveló: "Benedetto me dijo que si él quería me compraba y me ponía a jugar en el patio de su casa".
Aunque no ahondó en esa situación de Benedetto en particular, el ejemplo de lo que no le gusta a Pratto que se diga dentro de un campo de juego fue muy puntual como para que pase desapercibido. En la antesala a un nuevo Superclásico, en el que el Oso ve cómo claro favorito a River, el delantero que hizo dos goles en la final de la Libertadores 2018 le puso un poco de picante a la visita del 9 de Boca al Monumental.

