La impactante frase de Miguel Ángel Russo sobre su lucha contra el cáncer que nos interpela como sociedad
Miguel Ángel Russo, actual director técnico del Al-Nassr de Arabia Saudita, brindó una distendida entrevista al programa Súper Deportivo Radio. Además de su presente y su paso por Boca Juniors, el DT campeón de la Copa Libertadores 2007 con el Xeneize se refirió al cáncer contra el que luchó durante su estadía en Colombia. Y dejó una frase picando que no debe pasarse por alto en la Argentina.
“No le tuve miedo a la muerte y nunca pensé en eso. Siempre pensé en que iba a vivir y que me faltaba mucho por hacer todavía. El ser inconsciente le hizo muy bien a mi cabeza. No fui un necio y un loco al que le daba todo lo mismo, pero mi mente siempre pensó en positivo con respecto a mi muerte”, comenzó Russo.
Sobre lo que fue su día a día del tratamiento en suelo colombiano y la comparación con la Argentina, expresó: “Amo a la gente de Millonarios porque estuvo al lado mío en el momento más difícil de mi vida junto a toda Colombia. Jamás me invadieron en nada. En Argentina hacés quimioterapia y te quieren sacar una selfie con el celular; en Colombia hubo un respeto total. No tenía invasión, me cubrieron y protegieron y eso me hizo sentir mejor”.
“Me reía. Decía ‘hijos de puta’, porque venían y me decían que estaba bien, pero yo sabía que estaba muy mal. Era un momento delicado de mi vida que por suerte pude sacar adelante. Estoy escribiendo de todo esto, me falta terminarlo. Jugué las finales del torneo contra Santa Fe, que es como el River-Boca de Colombia, y dos días antes de un partido me había dado quimio", contó.
"Estaba abajo de la lluvia dando indicaciones. Mi oncólogo no entendía nada, pensaba que era imposible que un tipo estuviera viviendo lo que estaba viviendo por cómo estaba 48 horas antes”. Entre lágrimas, sin poder evitar quebrarse, se sinceró: “El hecho de ver rodar la pelota me sanaba más que todo lo demás. Me emociona eso porque en definitiva no lo he dicho nunca esto”, cerró Miguel Ángel Russo, que a los 65 años continúa haciendo lo que más le gusta: dirigir equipos de fútbol.


