¿Puede cambiar de sede el Mundial? La inquietante respuesta del presidente de la FIFA que enciende las alarmas
Al igual que otras competiciones en el mundo del deporte, las alarmas se encendieron en el fútbol luego de que las tropas de Rusia invadieron distintas zonas de Ucrania con presencia militar en las calles y misiles en el aire. Lejos de ser un año en el que se volverían a ver conflictos bélicos que eran parte del pasado, el 2022 sería el año del Mundial de Qatar, un evento que está en claro peligro dadas las circunstancias.
En esta línea, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, condenó los ataques de Rusia sobre Ucrania: “Me he quedado impactado por lo que he visto. Estoy preocupado por esta situación. La FIFA condena la utilización de la fuerza por parte de Rusia. La violencia nunca es una solución. Pedimos a todos los actores que se restaure la paz a través de un diálogo constructivo”, dijo el mandamás del fútbol mundial, quien fue fuertemente criticado años atrás por su estrecha relación con Vladimir Putin.
En los años previos al Mundial de Rusia 2018 y durante su celebración, Infantino se mostró muy cercano a Putin y recibió incontables críticas por ello: “Recibieron al mundo como amigos y el mundo ha creado lazos de amistad con Rusia que durarán para siempre”, dijo el dirigente luego de que el presidente de la Federación Rusa lo condecorara con la medalla de la Orden de la Amistad.
Este jueves, Infantino fue consultado si no se arrepentía de haber estado tan unido a la persona que provocó esta guerra que tuvo muchos muertos y heridos en apenas un día: “Creo firmemente que el deporte une a las personas. Hoy pienso en todas las personas afectadas por esta escalada del conflicto y nada más”, señaló el italosuizo.
La posibilidad latente de que el Mundial de Qatar pueda suspenderse si los acontecimientos alcanzan una escala mundial no mantienen ajena a la FIFA. Pero al ser preguntado por la posibilidad de mudar la sede de la Copa del Mundo por la cercanía geográfica de Qatar con Rusia (Doha y Moscú están a cinco horas de vuelo aéreo de distancia), Infantino fue claro: “Tenemos el deber de mirar este asunto con seriedad, de analizarlo. Lo miraremos con urgencia”, un testimonio que deja abierta la puerta a un cambio de país anfitrión.
Por otro lado, la FIFA ya tiene la primera gran polémica a raíz de esta guerra: tanto Polonia, que debe enfrentar a Rusia en la semifinal del repechaje para Qatar 2022, como Suecia y República Checa, posibles rivales de la selección rusa en la final, expresaron su fuerte postura sobre no disputar los partidos en territorio ruso.
Sin dudas, Infantino y la FIFA están ante una decisión histórica.