ver más

El hijo de un ex River ganó una medalla de bronce para Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Invierno

Su nombre es Alex Ferreira y su padre, Marcelo, jugó un par de partidos en la primera del Millonario para luego emigrar a norteamérica.

El estadounidense Alex Ferreira, cuyo padre es el argentino Marcelo Ferreira, que emigró al país norteamericano en los ochenta tras jugar en River, ganó este sábado la medalla de bronce en la prueba half-pipe de esquí acrobático en los Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022.

Con una mejor puntuación de 86,75, realizada en la primera de los tres rondas de la final, Ferreira fue superado por el neozelandés Nico Porteous, que ganó el oro con 93,00, y el estadounidense David Wise, plata, con 90,75. Alex, de 27 años, que ya había ganado la plata en la misma especialidad en Pyeongchang-2018, suma de este modo su segunda medalla olímpica.

Su padre, se marchó a la Major Indoor Soccer League (MISL) de Estados Unidos en 1982, jugando en New York Arrows, Phoenix Pride y New York Express hasta 1987, en que pasó al New Jersey Eagles de la American Soccer League. Marcelo quería que su hijo fuera futbolista, pero prefería la nieve, no en vano sus padres se habían conocido en un viaje a Vail (Colorado), para esquiar.

"Se fue a Estados Unidos cuando tenía 22 o 23 años. Le he preguntado varias veces por qué se fue. Me explicó que iba a jugar en un club de categoría menor en París. Y el día antes de viajar cambió de idea y se fue a Estados Unidos con un billete de veinte dólares en el bolsillo", dijo Alex.

 

Y agregó: "Mi papá jugó con River Plate en Argentina, creo que solo uno o dos partidos. De ahí viene la mentalidad deportiva que tengo. No conozco a nadie al que le guste tanto competir como a él. Y yo soy muy similar. Adoro el soccer, por supuesto. Me gusta el Chelsea en este momento. Y claro, me gusta River, pero nunca he estado en un partido de fútbol y estoy ansioso por ir a uno".

"He estado en Argentina cuatro veces, pero la última fue hace diez años. Es bastante tiempo. Voy a dentro de poco a ver a mi abuelo, que se está haciendo viejo. Tal vez aprovecharé este viaje para ver un partido de fútbol en Argentina", deseó. Su madre, Colleen Delia, también es deportista, habiendo corrido diez maratones, además de ser atleta de velocidad de relevos.

"Estoy en el éxtasis. Solo estar en el podio es increíble. Fue un torneo difícil con unas duras condiciones, por lo que compartir podio con mi compañero Dave y un amigo como Nico es una verdadera alegría. Parece irreal. Los que trabajan más duro van al podio. Los dos me inspiran en mis competiciones", concluyó.