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Perico Pérez: "Argentina está entre las tres selecciones que pueden ganar el Mundial"

El exfutbolista de la selección argentina se ilusionó con la posibilidad de lograr el título en Qatar, aunque no se la jugó por un candidato particular: "No veo en ninguna selección el piné como para decir: ‘esta desfila'".

El Mundial de Qatar 2022  está a la vuelta de la esquina. Menos de 30 días faltan para que empiece a rodar la pelota en el evento deportivo más convocante del mundo. Y con la mundialitis por estallar, una figura que conoce lo que es integrar un plantel de la selección argentina en una Copa del Mundo llegó hasta la redacción de MDZ para contar sus sensaciones sobre lo que pasó y lo que puede suceder. Se trata de Hugo "Perico" Pérez, quien conversó sobre el seleccionado de Lionel Scaloni y recordó momentos históricos como el doping de Diego Maradona en Estados Unidos '94 o el momento en el que supo que iba a ser parte de la lista para un Mundial, algo que dentro de poco vivirán 26 jugadores de la Scaloneta. 

El exfutbolista de la selección argentina, Racing, Independiente y otros clubes reveló sus sensaciones sobre Qatar 2022, particularmente en referencia al equipo de Scaloni: "Positivas. Las sensaciones son siempre positivas. Desde el corazón, como argentino, siempre la ilusión está más allá de los futbolistas que haya en una selección, que siempre está vista como dentro de las potencias, entre las tres o cuatro que pueden aspirar al título".

"Creo que Argentina no solo quiere lograr un campeonato del mundo, sino que quiere ver a (Lionel) Messi campeón del mundo. Esa es una situación más difícil, pero creo que Argentina tiene los elementos para hacer una buena Copa", explicó Pérez.

En ese sentido, Perico explicó su opinión sobre el hecho de que la selección argentina haya disputado pocos partidos contra potencias mundiales: "Para analizar una Copa del Mundo no podemos tomar ni siquiera lo que son las Eliminatorias con equipos sudamericanos, ni estos partidos que jugó contra Jamaica y no sé contra quién más, porque para mí no son medida y son más un motivo de riesgo donde el jugador entiende que tiene que jugar de cierta manera, teniendo el Mundial encima, no entendiendo por qué los hacen tampoco. Pero habiendo visto la selección argentina a su máximo rendimiento, si logran ese nivel superlativo, yo creo que Argentina está entre los tres o cuatro que puede aspirar al título. Sí, sin ninguna duda".

- Periodista: Me quedo con eso de "tres o cuatro que pueden aspirar al título". ¿Cuáles son? Brasil…
- HP
: Alemania y Brasil están siempre. Y después quiero ver. Yo quiero ver todos los equipos. Siempre nombramos cuando termina el Mundial un equipo que da la sorpresa, que nadie lo dice antes de ese Mundial, así que habrá que esperar. Yo a Argentina le tengo confianza. Lo que digo es que estos últimos tiempos, más allá de la Copa América que se logró después de mucho tiempo de sufrimiento, Argentina en los torneos mundiales que ha comenzado ha ido de menor a mayor. No ha tenido buenos resultados con equipos en los cuales nosotros pensamos que el resultado a priori podría ser un 2-0, un 3-0. Esto lo digo sentado en el bar pidiendo una cerveza, ¿no? Pero en un Mundial va a llegar un momento donde si vos perdés te vas, y si ganás te quedás. Vamos a ver cómo reacciona el grupo, los jugadores. Hay muchos futbolistas de los cuales uno va a querer ver su alto rendimiento, porque el tiempo, si nosotros nos ponemos a pensar, ha pasado para nosotros y para ellos también. Messi no va a ser el mismo de antes. Muchos futbolistas que no van a ser los mismos de antes. Vemos a ver qué sale. Yo tengo mucha ilusión, más allá de eso tengo mucha ilusión.

Alemania y Brasil son siempre candidatos. Y después quiero ver. Yo a Argentina le tengo confianza. Pero en un Mundial va a llegar un momento donde vos perdés y te vas, y ganás y te quedás. Vamos a ver cómo reacciona el grupo, los jugadores.

- P: Bueno, Argentina tiene una fase de grupos con Arabia Saudita, México y Polonia, y después ¿uno ya piensa en los octavos? Porque hay como una sensación de que el hincha argentino ya se siente en la siguiente ronda, que ya está pensando en quién viene el otro grupo. ¿Es así?
- HP: Sí, pero hay inconvenientes. A ver, volviendo a lo que vos mencionabas anteriormente, en el '94, si vos le preguntás a la gran mayoría futbolera de este país cuál fue la mayor ilusión que tuvo sobre una selección antes de un Mundial, creo que fue esa. Creo que en el '94, esa selección fue una de las que más esperanzas dio y más por cómo empezó. Y nos ocurre algo que yo siempre digo: teníamos material como para superar ese momento y no lo pudimos hacer. El golpe moral fue muy muy grande y bueno, a veces hay circunstancias que te golpean y después no das el piné, aunque sepas que tengas material para eso. La confianza juega, cómo te levantás juega, si los jugadores a los cuales le das la pelota para que se encarguen de todo, no están, también juega. Y bueno, yo creo que teníamos jugadores como para levantar esa situación y no pudimos hacerlo, lamentablemente no pudimos hacerlo. Por eso te digo que es viejo, ya está muy dicho, pero como decía Mostaza, "paso a paso".

- P: ¿Y cómo fue ese momento del doping de Diego Maradona?
- HP: Uf, durísimo. Yo nunca vi llorar a una persona como vi llorar a Maradona en ese momento. Nunca. Era una habitación, estábamos todos los futbolistas. Por supuesto, siempre hablaban los más grandes. Pero, más allá de un apoyo total al futbolista que tuvimos y que, por lo menos yo en lo particular sigo teniendo, siempre hay que creerle al jugador de fútbol, te puedo asegurar que nunca vi llorar a una persona, con lo que era Maradona, con la espalda que tenía Diego para aguantarse lo que sea, verlo en esa situación sinceramente era un golpe muy fuerte.

-P: Y con lo que era para él la Selección y lo que era el Mundial, ¿no?
-HP: Y lo que era para nosotros. A nosotros nos marcó la diferencia de lo que era Maradona, el gol de Caniggia contra Nigeria, que los nigerianos estaban mirándolo a Diego cómo paraba la pelota para patear un tiro libre y Caniggia le está diciendo ‘dámela, que no me marcan, dámela’, se la da y recuerdo que hará diez metros, vuelca el cuerpo para la izquierda y con derecha la clava en el segundo palo. Ahí te dabas cuenta lo que era Maradona. Se preocupaban por cómo estaba. Se preocupaban los brasileros, los alemanes, los periodistas investigaban si se había lesionado, si no se había lesionado. Estaba Caniggia, estaba Balbo, estaba el Cholo (Simeone), estaba Redondo, estaba Ruggeri, estaba Goyco. Una Selección muy pesada y con experiencia. Acompañada de jugadores que creo que el más joven era Ortega, porque después de que terminamos quedando afuera del Mundial, los únicos que quedamos en esa selección cuando vino Passarella fuimos Ortega y yo, y Ortega creo que era el más chico de esa Selección.

Hay muchos futbolistas de los cuales uno va a querer ver su alto rendimiento, porque el tiempo ha pasado para nosotros y para ellos también. Messi no va a ser el mismo de antes. Muchos futbolistas que no van a ser los mismos de antes. Vemos a ver qué sale. Yo tengo mucha ilusión con la Selección argentina más allá de eso.

- P: Y esa experiencia que vos decís que tenía esa selección, ¿esta selección no la tiene o la tiene en menor medida? A ver, Messi va a cumplir un récord en cuanto a mundiales...
- HP: La tienen. Son jugadores que tienen el roce internacional y los que no, que ya están en la Selección y ya vienen jugando en la Selección, también tienen ese plus.

- P: Argentina viene de jugar con Uruguay, Brasil y Ecuador, que son los que van a ir al Mundial por Sudamérica, y viene de jugar con Italia, que no va al Mundial pero es una de las potencias más importantes y venía de ganar la Eurocopa. ¿Pensás que faltó roce internacional? ¿Jugar contra Francia, jugar contra Alemania?

- HP: Es que es diferente, el nivel es diferente. ¿Que se van de acá porque quienes los compran ven que pueden asumir ese nivel jugando en el extranjero? Sí, pero el nivel de selección es diferente. Ellos son potencias también. Uno no puede ni siquiera negarlo. Pero hay que esperar. No hay una selección que me dé como para decir ‘voy a arriesgar un pronóstico’. No estoy hablando con el corazón, estoy hablando con la cabeza. Yo no veo en ninguna selección el piné como para decir ‘esta desfila’ o ‘con esta nos vamos a encontrar en la final’. En ninguna, eh. Ni siquiera sé si nos vamos a encontrar nosotros en la final.

- P: Bueno, por ejemplo, en estos días Dinamarca le ganó a Francia, que viene de ser campeón del mundo y encima se van a encontrar en la fase de grupos.
- HP: Pero hoy le ganó. Hoy. Cuando estás ahí es otra cosa. Es totalmente diferente.

- P: ¿Y de Scaloni qué destacás y qué le falta?
- HP: Yo siempre dije lo mismo, no quiero ser un hipócrita ahora porque está en un Mundial o porque haya ganado una Copa América y cambiar lo que yo siempre dije. No lo conozco como técnico, lo conozco estando en la Selección y noto a nivel técnico que me parece que entendió o supo evaluar de qué manera contener y llevar a un grupo de futbolistas de elite, todos con nombre y él no con tanto cuando comenzó. Es algo para alabar de Scaloni. Ahora, yo siempre dije lo mismo. No hablo de la condición de técnico, no hablo de si es bueno o malo, y te marqué algo a favor de lo que comenzó haciendo, pero a mí me hubiera gustado que hiciera como Beccacece, que se fue de la selección a un club, casi sale campeón atrás de Racing cuando dirigía Defensa y Justicia e hizo los méritos suficientes como para poder volver. Pero me parece que la inyección directa de un cuerpo técnico que se fue a la dirección de la Selección, a mí, por los códigos en los que estoy formado, a mí no me pareció bien, pero cada uno se manejan la vida como quiere. Sacando eso, me parece que todo lo que viene haciendo en la selección es meritorio. Es muy difícil manejar figuras. Es difícil manejar un club, un equipo de un club de Primera División. Imaginate manejar una selección donde tienen todos un nivel superlativo mundial, ni siquiera nivel superlativo de un club de acá que te lo puede tener mañana un tipo en Talleres, en Defensa y Justicia, en Belgrano de Córdoba, o en lo que quieras vos. Lo elegís y lo ponés, pero acá estamos hablando de tipos consagrados con nivel. Es muy difícil manejarlos.

No lo conozco a Scaloni como técnico, lo conozco estando en la Selección y noto a nivel técnico que me parece que entendió o supo evaluar de qué manera contener y llevar a un grupo de futbolistas de elite, todos con nombre y él no con tanto cuando comenzó. Es algo para alabar de él.

- P: Bueno, en esa Selección en la que vos estuviste en el Mundial '94 sobraban figuras y referentes, empezando por Diego…
- HP: Pero había una voz ronca, ¿no? Había un Coco Basile con historia y que imponía. Me parece muy diferente la imagen de un tipo que hasta Diego entendía en el Coco esa cosa de la que siempre Diego pregonó. Fiorito, de barrio, de la calle. El Coco era medio de ese estilo, del bar, de los amigos de siempre. Entonces me parece que conjugaba un poquitito con el hecho de decir ‘acá tenemos un tipo que caminó, que caminó mucho’. Es diferente. Manejar un grupo así es diferente, pero acá se llegó de otra manera.

- P: Pero adentro había un liderazgo futbolístico desde Maradona. Hoy el líder es Messi, a quien se le criticó mucho que por ahí le faltaba ser referente desde el carácter, desde la personalidad. Vos que sos un hombre de mucha personalidad, ¿creés que Messi está a ese nivel hoy en día?
- HP_ Desde mi forma de pensar me es difícil a mí criticar la excelencia, me es muy difícil criticar la excelencia. Cuando criticamos a un jugador de esa talla… Tienen una mochila en la que llevan un montón de cosas. Messi esa no la tiene, pero por ahí tiene otras miles más que desconozco, otras muchas que conozco a nivel juego, como Maradona, pero yo no puedo comparar jugadores. Mirá, a mí me tocó jugar contra Stoichkov, contra Hagi, contra Michael Laudrup, contra jugadores interesantes. Jugar con Maradona en contra y con él en la selección y lo que transmitía Diego no lo transmitía nadie. No solo con los propios. Yo lo veía. Lo veía como cambiaban los climas en el lugar donde estaba y era una cosa tremenda. También era una pila siempre al 100 y de repente habrás escuchado mucho esta palabra de que Messi es un embajador. Diego era un embajador a su modo, a su manera. Lo tenías que entender, lo tenías que comprender. Yo era de los tipos que por ahí en algún momento le decía cosas, sabiendo que siempre existió esto de que a Diego no le podías decir un 'no', pero a veces tenía esta discusión que sabía por dónde llevarla. Son dos cosas totalmente diferentes. Yo creo que, la pelota, si esperaba a alguien que naciera para acariciarla… nació Maradona. Esa conjugación nunca la vi tan perfecta entre un jugador y una pelota de fútbol.

A mí me hubiera gustado que Scaloni hiciera como Beccacece, que se fue de la Selección a un club, casi sale campeón atrás de Racing cuando dirigía Defensa y Justicia e hizo los méritos suficientes como para poder volver. La inyección directa de un cuerpo técnico que se fue a la dirección de la Selección, a mí, por los códigos en los que estoy formado, no me pareció bien, pero cada uno se manejan la vida como quiere. Sacando eso, me parece que todo lo que viene haciendo en la Selección es meritorio.

- P: ¿Y en cuanto a la lista? ¿Creés que hay jugadores que están afuera y merecen estar?
- HP: Yo creo que los conoce a todos y los tiene a todos en la cabeza. Yo creo que la lista ya está cerrada. A ver, en ese Mundial '94 recordá que el único jugador que quedó afuera y creo que llegando a lo último fue (Darío) Franco, porque en ese momento el Coco sostenía que no estaba totalmente recuperado. Vos a un jugador de selección lo tenés que llevar al 100% de su nivel por lo menos físico. Viste que hay jugadores que por ahí no son los que vos pensás que van a explotar en un Mundial y terminan explotando. Pero a nivel físico tienen que estar todos al 100% y Franco fue del único que se tuvo dudas. Ahora, si él hubiera estado bien, yo creo que el Coco hubiera tenido todos en la cabeza sin lugar a ninguna expectativa de querer ganar cinco o seis días para ver si un jugador en ese electrocardiograma del nivel de los futbolistas lo iba a encontrar allá arriba. Hoy, Dios quiera que no, pero en un partido de estos que se están jugando, te puede pasar que de repente encuentres algo que ocurre y tengas que ir a meter mano donde nunca pensaste que ibas a meter mano. Pero eso es otra cosa.

- P: ¿Y cómo se mantiene la cabeza alejada de todo lo que se diga en estos días? Sobre todo con las redes sociales.
- HP: Abstraerse de eso es muy difícil. Hasta para el técnico. A veces yo leo, por ejemplo, críticas muy cercanas desde el propio jugador de fútbol que hasta comprometen al jugador de fútbol. Pero bueno, han cambiado los tiempos, uno se tiene que aggiornar. A mí me cuesta eso, pero yo no puedo dejar de entender que los tiempos han cambiado. Antes un familiar te decía lo que pasaba en Argentina durante el Mundial. Yo me enteré que la gente lloraba en los colectivos cuando llamé a mi casa y se habían enterado que Diego tuvo el doping. No vi a la gente. Hoy prendés el teléfono, ponés Twitter, ponés Instagram y ves la gente llorando, gente a la que filman cómo lloran. Antes nosotros no lo veíamos. Tenías que marcar un número de teléfono y te decían ‘no sabés lo que es la Argentina’. Hoy lo ves.

- P: Esta selección justamente muestra mucho de su intimidad desde adentro. Y se los ve llevándose muy bien. ¿Qué tan positivo creés que es esa unión del grupo para el Mundial? 
- HP: Mirá, es interesante. Yo creo que esta selección es muy especial. Veo que se mantiene el grupo de amigos. Es muy probable que encuentres con el grupo al Kun Agüero estando ahí y acompañando a futbolistas que seguramente si hubiera estado en su nivel y demostrando lo que fue toda la vida, estaría con ellos. Me parece que son jugadores que no han cortado los lazos con los referentes y eso le puede hacer bien. En todo lo que empuje, todo lo que aporte, aunque sea un poquitito siempre es bueno. El otro día estuvo Higuaín. Bueno, me parece que la llegada de muchachos que hayan pasado por selección le hace bien. Hasta los de experiencia que hayan jugado y hayan sido campeones del mundo también. Siempre una palabra, un dicho. Si quien lo recibe sabe que está preguntándole a alguien que ya pasó por esa situación primero que él, es importantísimo.

- P: Te quiero preguntar por dos jugadores que pasaron por Racing: Rodrigo de Paul, que está sufriendo una presión extra desde afuera en todo lo mediático, y Lautaro Martínez. ¿Cómo los ves para el Mundial? 
- HP: No creo que De Paul esté sintiendo esa (presión extra)... No es una cosa como quizás hemos visto por ahí en otros futbolistas que no vale la pena mencionar cuestiones particulares, pero no es esa situación. No la veo tan abrumadora la situación, que lo ves de manera diaria en los periódicos, los medios de comunicación, en los medios digitales. Y el rendimiento viene siendo bueno, yo espero que lo mantenga. Y Lautaro me encanta, tiene esas cosas de no estar y de repente aparecer para definir. Me gusta mucho y ojalá, por ser de Racing también, tenga un nivel superlativo.

Lautaro Martínez me encanta, tiene esas cosas de no estar y de repente aparecer para definir. Me gusta mucho y ojalá, por ser de Racing también, tenga un nivel superlativo.

- P: Dentro de poco Scaloni va a comunicarles a los jugadores la lista de 26 convocados. ¿Vos cómo te enteraste de que ibas a jugar el repechaje con Australia? ¿Te lo dijo Maradona?
- HP: Ya se venía comentando algo. Pero los comentarios los tenés que agarrar (con cuidado)... Cuando hay algo que te puede ilusionar y si no se da te puede pegar un bajón de tal forma que afecte tu rendimiento, lo tenés que tener muy en calma. Es como cuando te compraste un Quini 6, lo tenés en el bolsillo y no pasa nada. Ahora, cuando dicen que se ganó en tu barrio, vos agarrás el boleto y los dos primeros números son de los que salió… Empezás a cuidar el ticket, lo agarrás de otra manera. Entonces esto es lo mismo. Yo venía teniendo un buen rendimiento (en Independiente) y como había tenido relación con el cuerpo técnico de la selección en Racing, había cosas que se me podían filtrar a mí y yo por ahí algo sabía, pero siempre eran comentarios. Del comentario al hecho hay un trecho. Y de repente vino el partido de Independiente con Newell’s en la vuelta de Maradona. Y cuando sale Diego entra gritando mi nombre. A mí ya me habían hablado de que Diego hablaba muy bien de mí, que cada vez que expresaba algo sobre mí lo hacía en buenos términos como jugador. Y bueno, ¿a quién no le va a poner contento? Pero tenía esas cosas, Diego. Te ponía a un nivel superlativo y te valoraba tres veces más las cosas que vos hacías y que él hacía 20 veces mejor. Y entra gritando mi nombre, nos abrazamos y me dice ‘tenemos que ir al Mundial, tenemos que ir al Mundial’. Me fui a mi casa diciendo ‘este sabe algo’, porque yo sentía comentarios y viene Diego y me dice eso. Y bueno, después se dio.

- P: ¿Te sentías adentro? 
- HP: No. Yo sentía dos cosas que me jugaban a favor aunque sea un poco egoísta. Si no nos iba bien, Mac Allister, Diego y yo no habíamos sido parte de todo el proceso. Habíamos caído para los dos últimos partidos. Pero a la vez si ganábamos entrando y jugando -a mí me tocó los dos partidos de titular- cuando te llaman para reforzar una situación desagradable, que es un 5 a 0 y que le puede pasar a cualquiera, sabía que si ganábamos… iba al Mundial, no había otra. Y bueno, eso es lo que pasó. Pero en el pensamiento propio, para decir la verdad, aunque uno iba a estar siempre comprometido con el grupo, en realidad yo sabía que si no salían las cosas, nosotros no habíamos sido parte del proceso y siempre esas diferencias aparecen. No en lo futbolístico, ni en la persona, ni en los compañeros, pero las críticas iban a aparecer. ¿E iban a criticar a Diego o a tal si no fueron parte del proceso? No. Entonces yo sabía que en esa balanza estaban las dos posibilidades. Ahora, si jugás y ganás, vas al Mundial. Y así fue como ocurrió.