Para coleccionar: las atajadas de Enzo Pérez en una noche histórica para River
River Plate venció por 2 a 1 a Independiente del Valle por la quinta fecha de la Copa Libertadores en un partido que quedará en la historia porque el Millonario apenas pudo juntar 11 futbolistas por el brote de coronavirus, jugó sin suplentes y con el mediocampista Enzo Pérez, lesionado, en el arco "más grande del mundo", como lo califica siempre Ubaldo Matildo Fillol.
Quizá ese fue el punto más sobresaliente de la noche en el Monumental y la atención estaba puesta en cómo atajaría el mendocino, quien terminó cumpliendo una tarea correcta ante un rival que lo inquietó con peligro real una sola vez, en el único gol de los colombianos.
Al maipucino se lo vio muy concentrado e intentó no complicarse en las pocas intervenciones que tuvo. No dudó en tirarla afuera cuando hubo que hacerlo, manejó los tiempos cuando se quedó con la pelota en la mano y, además, contó con ayuda tanto interna como externa.
Dentro de la cancha, sus compañeros se encargaron de mantener el orden en la defensa para impedirle al rival que pueda patear al arco, algo que salió casi a la perfección, y desde afuera tuvo la asistencia de César Zinelli, ex arquero y segundo preparador físico del equipo, quien le dio indicaciones permanentemente sobre todo para que se ubique correctamente.
Finalizado el partido, Enzo Pérez explicó que en "las horas previas el entrenador de arqueros" lo ubicó para ver cómo tenía que pararse bajo los tres palos: "Siempre en diagonal a la jugada y algunas otras cosas, y la verdad que salió todo muy bien".


