Julio Falcioni volvió a dirigir y sus lágrimas conmueven al fútbol argentino
Emotivos momentos se vivieron en el partido entre Estudiantes e Independiente. Julio Falcioni, tras la muerte de su esposa, decidió dirigir el encuentro y no pudo contener la emoción. Primero se quebró cuando recibió el saludo de su colega Ricardo Zielinski, y fueron varios los jugadores que se acercaron, incluido los árbitros del encuentro.
Pero después, al consumarse la clasificación del Rojo a semifinales, el entrenador miró al cielo y las emoción lo invadió. Todo el cuerpo técnico lo rodeo, lo abrazó y en el medio se lo veía desconsolado y tributando lo logrado a su amada Ada. Camino por la cancha y decidió irse rápido a los vestuarios.
Ayer, luego de despedir los restos de su esposa, Falcioni se expresó en las redes para agradecer, en nombre de su familia, la catarata de mensajes que recibió en los últimos días, con un sencillo pero sentido mensaje: "Gracias a todos los que me acompañaron y nos enviaron mensajes en este difícil momento para nuestra familia".

