La figura del Barcelona que todos quieren en el vestuario pero Laporta se lo quiere sacar de encima

La figura del Barcelona que todos quieren en el vestuario pero Laporta se lo quiere sacar de encima

En el vestuario del Barcelona es un personaje que reparte y saca sonrisas, por lo que es querido por todos sus compañeros y colaboradores, sin embargo la dirigencia no está contenta con él y ya piensa ponerlo en el mercado.

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La mayoría de los planteles del fútbol profesional suelen tener siempre un futbolista que le cambia el humor a todos, y el Barcelona no es la excepción. En la época del Dream Team de Johan Cruyff era Julio Salinas, en el histórico equipo de Pep Guardiola era Dani Alves, y en la actualidad lo es una de las principales figuras.

"Es como Alves: siempre está de buen humor, hace chistes, genera complicidad entre los distintos grupos. Es una persona que suma en la convivencia de un vestuario", relata un empleado del club citado por el diario La Nación.

Es que Antoine Griezmann superó la hostilidad que tenía con Leo Messi en sus primeros días en el Barcelona y a partir de ahí se acomodó. Para muchos, es el amigo perfecto del vestuario. Da la cara cuando nadie quiere hablar después de los partidos y en Navidad le regaló un bolso Louis Vuitton a todos los futbolistas del Culé.

Sin embargo, la dirigencia comandada por Joan Laporta se lo quiere sacar de encima cuanto antes. Es que el francés llegó como una de las principales figuras del fútbol mundial y apenas ha podido demostrarlo en el Barça. Apenas lleva 14 goles en 42 partidos y muy lejos ha estado de tapar el hueco que dejó Neymar.

El club pagó 120 millones por él para sacarlo del Atlético de Madrid y la directiva actual está convencida de que nunca estuvo a la altura de esa inversión. Además, su sueldo es el más alto detrás del de Messi, con 18 millones de euros netos por año.

Ese es e primer problema para poder venderlo, que seguramente quiera seguir cobrando una cifra similar y pocos clubes en Europa están en condiciones de pagarla. Además, los cálculos que sacan en las oficinas del Barça indican que quedan 72 millones de euros por amortizar de su ficha, de manera que deberá venderlo por un número superior.

Por ahora no hay nada concreto y no se han sentado a negociar con el jugador, pero las intenciones de venderlo, sobre todo para sacarse de encima uno de los sueldos más elevados, son firmes. Desde el lado del jugador, niegan cualquier movimiento y se aferran al contrato.

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