La tremenda amenaza de Migliore a Morla cuando fue su abogado: "Donde te cruzo..."

La tremenda amenaza de Migliore a Morla cuando fue su abogado: "Donde te cruzo..."

Pablo Migliore habló en ESPN y contó cómo se rompió la relación con su exabogado, Matías Morla. Además, dio detalles de cómo fue su estadía en el penal de Ezeiza.

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Pablo Migliore volvió a aparecer y lanzó una bomba en diálogo con ESPN. El exarquero de Boca Juniors recordó sus vivencias en el penal de Ezeiza donde estuvo preso durante 40 días por un presunto encubrimiento agravado a Maximiliano Mazzaro (N°2 de la barra de Boca), quien era investigado por el homicidio de Ernesto Cirino, ocurrido en agosto de 2011 y que estaba prófugo de la Justicia desde enero de 2013.

Además, Migliore relató su experiencia personal con otro personaje que se encuentra en el centro de la polémica: Matías Morla. El último abogado de Diego Maradona también lo fue de Migliore, pero todo terminó mal.

La bronca con Morla

"Me enojé muchas veces porque yo tenía a Morla de abogado y me decía que negara. Y entonces adentro. Declaraba otro día, negaba y adentro. Era mi abogado, ¿qué iba a hacer? Y él venía acá, iba allá, iba al otro programa, iba al de Moria (Casán), al de Susana (Giménez) y hablaba de la causa. Le sirvió mediáticamente, estuvo bueno para él”, confesó Migliore.

Y al tiempo llegó la amenaza: “Hubo un día que se me salió la cadena y le dije: ´No te quiero ver nunca más, donde te cruzo agarrate porque te arranco la cabeza, de verdad te lo digo. Vos estás jugando con cosas que no tenés que hacer´. Lo cambié y puse a un abogado que se llama Oscar Moyano y que me dijo: ´Esto es así o asá´. A los cinco días estaba en mi casa".

Su experiencia en Ezeiza

"Si, me agarré trompadas en la cárcel. Porque vos tenés que hacerte respetar también, no por demostrar algo. No te queda otra. No se hace ronda cuando hay pelea, es un segundo y chau, se terminó", declaró Migliore. Y aclaró: "Vos lo que ganás es defenderte, sos vos, es tu vida y la del otro. Ahí es dónde aprendés el sentido de la vida y la del otro. A veces no era solo con las manos, sino con lo que vos tengas, depende".

Además, contó que no hizo amistades en la prisión, pero que se animaba a los partidos de fútbol que se improvisaban en el patio: “Jugaba de 9”. ¿Y para dormir? "No tenía problemas. En otros pabellones se armaban quilombos que duraban pocos minutos, pero se escuchaban cuetazos”, reconoció.

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