Brad Norman, de Sudáfrica a la Lepra: arquero con sueño de ascenso

Brad Norman, de Sudáfrica a la Lepra: arquero con sueño de ascenso

El nuevo arquero de Independiente Rivadavia habló de sus comienzos de Johannesburgo, de los sueños como futbolista y qué lo motivó a venir a Mendoza.

Ariel Fernandez

Ariel Fernandez

Hace 24 años, lejos del Parque General San Martín, nacía Brad Norman. Aquel pibe, criado en la bella Ciudad de Johannesburgo, en Sudáfrica, jamás imaginó que su carrera deportiva estaría ligada en algún momento a una de las entidades deportivas más importantes de Mendoza, el Club Sportivo Independiente Rivadavia

Norman es hoy el arquero del Azul, pero no siempre el espigado sudafricano supo estar debajo de los tres palos. “Yo he jugado desde los 5 años al fútbol. Jugué de número 9 y cuando eran partidos importantes me ponían de portero porque sabían de mis condiciones y me necesitaban. Jugué muchos torneos en muchos países con mi equipo y yo pateaba los penales”, comenta Norman. 

El fútbol moderno habla de que el arquero necesita tener ductilidad con los pies y Norman asegura que ese es uno de sus fuertes. “En la cuarta categoría yo tenía 13 años y jugaba de 9 y de portero; es la razón por la que utilizo bien mis pies”. 

“A los 16 años firmé mi primer contrato profesional y salí de mi escuela para hacerla desde casa porque no tenía tiempo por los entrenamientos. Después estuve en equipos en segunda división y también en primera división en Sudáfrica”, se explaya Norman con un español que de a poco le va agarrando la mano.

Norman arrancó su carrera en el Maccabi y luego pasó por el Moroka Swallows, ambos equipos de su país natal. 

“Después me invitan a jugar en otro país que es Paraguay. Me entusiasmó ir porque quería mejorar como portero, porque en Sudamérica hay muy buenos arqueros. Jugué el año pasado en primera división en Paraguay, en Sportivo Luqueño. Por temas de la pandemia tuve que rescindir mi contrato”, describe Norman, quien es aficionado a las redes sociales y tiene cerca de 5 mil seguidores en su cuenta de Instagram.

La chance para llegar al fútbol argentino

“Me salió la oportunidad de venir a la Argentina por medio de mi representante y del club que estuvo interesado en mí. No dudé ni un segundo en venir. Argentina es el número 1 para hacer jugadores; mucho talento y tienen una pasión incomparable por el fútbol. En el entrenamiento y los partidos siempre ponen lo mejor de ellos para ser los mejores del mundo. Argentina es un país hermoso, con buena comida y hermosas personas, especialmente las mujeres", comenta y se sonroja el pibe nacido un 7 de mayo de 1996, 14 años antes de que se disputara en su país la 19ª edición de la Copa Mundial de la FIFA en 2010.

“Independiente Rivadavia es un club con muy buenos jugadores, que han jugado en distintos países del mundo. Además, tiene muy buenos pibes en las divisiones inferiores”, dice Norman, quien también explica que el club “tiene un muy buen equipo femenino”.

Trabajando y a la espera del inicio de la Primera Nacional, al arquero de la Lepra se lo nota a gusto por Avenida Las Tipas: “Me gusta mucho trabajar con los entrenadores que tenemos, especialmente mi entrenador de arqueros “el gato” (Ernesto Garín)”.

La gente de la Lepra y sus sueños

“Pero lo que más me gusta de Independiente es el apoyo y la pasión de los hinchas. En mi llegada, solo sabía que era un club con mucha historia en Argentina, con un buen equipo de jugadores y la mayor cantidad de hinchas en Mendoza. Ahora mi principal foco está en sumar al equipo todo lo que más pueda. Y para el futuro, mi objetivo es llevar al equipo a la primera categoría y compartir ese sueño con todo el plantel. Por último, me gustaría, alguna vez representar a mi selección nacional, finalizó Brad Norman.

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