Sevilla fue efectivo y le ganó a un deslucido Barcelona

Sevilla fue efectivo y le ganó a un deslucido Barcelona

En el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán, con goles de Koundé y Rakitic, el equipo andaluz ganó por 2 a 0 el partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey.

MDZ Deportes

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El Sevilla ganó por 2-0 al Barcelona en la ida de las semifinales de la Copa del Rey y logró una valiosa ventaja para la vuelta tras un partido muy serio, en el que acertó ante el gol en momentos decisivos por medio del francés Jules Koundé y del croata Ivan Rakitic, y en el que el marroquí Yassine Bono le amargó la noche a Lionel Messi al abortar todos sus intentos.

Ambos llegaron a la cita, por primera vez a doble partido en esta Copa y en un Sánchez-Pizjuán desierto, en su mejor momento de forma: 7 triunfos seguidos en total los andaluces y 6 los catalanes, en su novena y decimotercera semifinal copera en lo que va de siglo, respectivamente.

El partido comenzó igualado y con intensidad, como se preveía por lo que estaba en juego, con una presión alta del Barça y buscando conectar con Messi cerca del área rival y, sobre todo, sorprender por la derecha por medio de un activo Dembélé a un Sevilla que se esforzó por no perder ni el sitio ni el balón en terrenos comprometidos.

El primer aviso claro lo dio, cómo no, el astro argentino a los 11 minutos, pero no aprovechó un magnífico pase a la espalda de la zaga de Griezmann al rematar sobre la marcha con la zurda y salvar a su equipo el meta marroquí Yassine Bono, con un despeje con el pie izquierdo al más puro estilo handball.

Pero en el 25, llegó la apertura por medio de logró el 1-0 con un gran gol de Jules Koundé, tras recibir un balón de Fernando, irse con un caño de Umtiti y fusilar al alemán Marc-André Ter Stegen. Este mazazo hizo mella en el Barcelona, al que le faltó claridad y no encontró el último pase o la acción decisiva.

En la reanudación, el Barcelona, obligado por su marcador adverso y Messi asumió sus galones y, mucho más activo ahora, trató de generarle problemas al rival con su movilidad y sus remates, como uno desde la frontal del área, tras apoyarse en Frenkie de Jong, que desvió Bono, muy seguro, como en una falta centrada con peligro por el argentino al área chica que detuvo el marroquí.

Con el Barcelona volcado en pos del empate, aunque con cierta impotencia por no encontrar opciones claras de gol, el que no perdonó fue Rakitic, quien en uno de los contragolpes de su equipo aprovechó que Umtiti rompía el fuera de juego para controlar, solo, en el área y fusilar a Ter Stegen para lograr el 2-0, un gol que puede ser muy valioso.

No fue la última ocasión del choque, pues Messi, en el tiempo añadido, lanzó a la perfección una falta directa que se topó de nuevo con Bono, quien salvó de encajar al Sevilla y, de este modo, irá en tres semanas al Camp Nou con una importante diferencia.

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