Selección argentina, que este amor no se termine nunca

Selección argentina, que este amor no se termine nunca

La Selección argentina goleó a Uruguay en el Monumental y ratificó su idilio con la gente. El romance está intacto tras conquistar la Copa América y el equipo responde con fútbol, pero también con personalidad. Noche inolvidable en Núñez.

Lucas Burgoa

Lucas Burgoa

Más de 35.000 personas se dieron cita en el estadio Monumental para volver a disfrutar de la Selección argentina, vigente campeón de América, pero también para brindar su apoyo una vez más y ratificar un romance entre la gente y la Albiceleste que no se vivía desde hacía muchos años.

 

El título conseguido en Brasil hizo justicia con algunos de los referentes de una generación de futbolistas que, como dijo alguna vez Javier Mascherano, se cansó de comer mierda y ahora disfruta de las mieles del éxito, claro, pero también de un cariño que alguna vez fue puesto en duda y que actualmente no tiene discusión.

La victoria ante Uruguay en casa, con goleada por 3 a 0, fortaleció aún más el vínculo que supo construir este equipo primero con actitud, y con el correr de los partidos también con fútbol. Argentina se afianza como el mejor del continente y sus jugadores son retribuidos por el público.

Argentina vivió una noche soñada y ratificó su romance con la gente (foto: Télam).

Las puertas del Monumental abrieron tres horas antes del pitazo inicial del chileno Roberto Tobar, y desde temprano en los alrededores del estadio de River Plate ya se escuchaban los cantos de "dale campeón" o "que de la mano de Leo Messi, todos la vuelta vamos a dar".

Y el partido fue la expresión máxima. Primero, para el arquero, Emiliano Martínez, quien jugó por primera vez en el país con la camiseta de la Selección argentina, ya que no jugaba en territorio nacional desde que se marchó de Independiente, y ya desde el calentamiento previo tuvo su ovación, la cual se repitió varias veces en el primer tiempo, siendo clave para mantener la valla en cero y que luego Messi y compañía hicieran de las suyas para golpear en los momentos justos. "Qué emoción verlos", escribió luego el Dibu en sus redes sociales.

Rodrigo De Paul también tuvo su premio. El volante del Atlético de Madrid jugó un partidazo, con gol incluido, y cada intervención suya fue aplaudida desde todos los rincones del estadio. Cuando Lionel Scaloni decidió sacarlo, el Monumental explotó cantando "Rodriiigo, Rodriiigo", ganándose su primera gran ovación con la camiseta del combinado nacional. "Qué alegría vivir estos momentos", escribió en Instagram, y agregó: "Gracias por tanto apoyo, noche soñada".

Este domingo a Ángel Di María le tocó arrancar desde el banco de los suplentes, pero aún así fue de los más alentados por la hinchada. El "Fideeeo, Fideeeo" bajó varias veces desde las gradas, hasta que el DT decidió darle minutos en el complemento. Su gol a Brasil en el Maracaná para levantar la copa después de 28 años quedó marcado a fuego en el corazón de todos. 

Y como no podía ser de otra manera, el más ovacionado de todos fue el capitán, Lionel Messi. Desde el "Meeessi, Meeessi" copiado de los hinchas del Barcelona que lo cantaban en el Camp Nou, hasta el "que de la mano de Leo Messi, todas las vueltas vamos a dar", fueron los hits de otra noche inolvidable para el mejor del mundo, que llegó a 80 goles con la Selección y rompió el récord de Pelé como máximo goleador sudamericano de selecciones.

"Qué lindo poder disfrutar de estos momentos que estamos viviendo!", retribuyó el crack del PSG en sus redes sociales, agradeciendo "nuevamente por lo que me hacen sentir. Feliz es poco! Que no se corte", pidió el rosarino, quien está viviendo el clima que siempre soñó con Argentina.

Un 10/10, el 10 siguió haciendo historia y como dijera en su partido homenaje el otro 10, Diego Armando Maradona, quien también tuvo su homenaje en el décimo minuto del encuentro, "que este amor no se termine nunca, se los pido por favor".

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