¿Conciencia o locura? Los extremos cuidados del Peque Schwartzman antes de jugar el US Open
El próximo lunes comenzará el US Open, el primer Grand Slam que se celebrará desde que la pandemia de coronavirus obligó a parar todas las actividades deportivas en el planeta. Tras el Masters 1000 de Cincinnati, que excepcionalmente se mudó de ciudad, Nueva York está lista para recibir el torneo, tomando precauciones al máximo para evitar contagios.
Y uno de los argentinos que estará en el Abierto de Estados Unidos es Diego Schwartzman, quien se autodefinió como "muy cagón" ante esta situación, y lo ha dejado en claro al extremar los cuidados mientras se prepara para volver a la competencia.
Según reveló hoy el diario La Nación, el Peque lleva en todo momento alcohol en gel en un bolsillo del pantalón, algo que estamos haciendo todos (o deberíamos hacerlo), pero no queda ahí. Schwartzman también lleva permanentemente un rociador que usa para desinfectar los paquetes de comida que ordena, como así también los cubiertos.
Y además, otra de las medidas que ha tomado el tenista porteño y que llamó mucho la atención, es ponerse una alarma cada dos o tres horas para no olvidarse de lavarse las manos.
El US Open celebrará esta temporada una edición especial en una "burbuja" sanitaria instalada en el complejo ubicado en Flushing Meadows, en el barrio neoyorquino de Queen's, bajo un estricto protocolo anti-coronavirus y sin clasificación previa, como parte de las medidas de prevención.