El DT del Tomba, su vínculo con el Barcelona y los valores de Messi para criar a sus hijos

El DT del Tomba, su vínculo con el Barcelona y los valores de Messi para criar a sus hijos

Diego Martínez hará su primera experiencia en la máxima categoría en Godoy Cruz, al que llegó en pleno parate para reemplazar a Mario Sciacqua. En una entrevista con un diario catalán recordó la semana que pasó en La Masía y que lo marcó para siempre.

MDZ Deportes

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Diego Martínez hará su primera experiencia en la máxima categoría en Godoy Cruz, al que llegó en pleno parate para reemplazar a Mario Sciacqua. En una entrevista con un diario catalán recordó la semana que pasó en La Masía y que lo marcó para siempre, además de expresar su admiración por Leo Messi, al que usa de ejemplo para criar a sus hijos.

El flamante entrenador del Tomba dialogó con Enrique Gastañaga para el diario Mundo Deportivo y allí contó que cuando dejó el fútbol aceptó la invitación de Jorge Raffo, quien lo hizo debutar como futbolista en 1997, para formar parte de su cuerpo técnico y con él "estuvimos juntos 7 meses en el Proyecto Barcelona".

Dicho proyecto tenía bajo su ala las escuelas del Blaugrana en nuestro país, donde cada año los chicos viajaban a La Masía y, si alguno gustaba, hacían los trámites para que se quedara. "Trabajar en el proyecto Barcelona me cambió la cabeza. Me permitió conocer en profundidad el por qué de esa forma y cómo lograrla a partir del entrenamiento. Así empecé a entender el entrenamiento integrado", explica Martínez.

Trabajando con Raffo en las inferiores de Boca tuvo la posibilidad de visitar La Masía, lo que para él fue cumplir un sueño. "El técnico del Barcelona era el Tata Martino. Su preparador físico era Manu Alfaro, que había jugado conmigo en Ituzaingó. La cuestión es que estuve una semana en La Masía. Tuve una entrevista muy rica de una hora con Joan Vilà, que era el director de metodología. Recuerdo que nos recibió Albert Puig. Recorrimos, vimos varias categorías”.

Allí aprovechó para absorber la mayor cantidad de conocimientos posibles, y se encontró con que la metodología de trabajo en las categorías infantiles del Barcelona "es más o menos lo mismo que nosotros hacíamos cuando éramos chicos y jugábamos en la calle. Ahí terminé de darle forma a mi pensamiento como técnico. Esa es la esencia. Yo creo que la gran virtud de la escuela española es sistematizar el potrero, eso que en Argentina siempre hicimos de modo natural y con el tiempo en nuestro país fuimos perdiendo. Me gusta mucho todo lo que tiene que ver con el Barcelona”.

Leo Messi, el ejemplo para criar sus hijos

En aquel viaje tuvo la posibilidad de conocer a Lionel Messi, aunque compartió apenas unos segundos con él, y aprovechó a sacarse una foto que no suele mostrar mucho "porque me da un poco de vergüenza".

"Soy fanático de Messi no sólo por lo que juega, también por lo otro", comenzó diciendo sobre su admiración por Leo, y explicó que "es un líder con todas las letras, que se mantiene y que se reinventa todo el tiempo. Es el mejor. Me gusta mucho su personalidad. Es más, sus valores me sirven para criar a mis hijos. En muchas cosas es un ejemplo: nunca se queja, se levanta y juega, tiene los objetivos muy claros, siempre está a disposición de su país, nunca declara fuera de lugar, no busca problemas, siempre está cerca de su familia... Además de todo lo que genera dentro del campo, es un ejemplo para todos los argentinos, no sólo para mí".

Sobre el breve momento que compartió con él en su viaje a Barcelona, contó que "yo quería dos fotos. Una con Leo, principalmente, y otra con Puyol, porque tenía todo lo que debe tener un capitán para mí. En Grecia jugué contra Lucas Scaglia, que es uno de los mejores amigos de Leo. Lucas me dijo 'que los nenes se le tiren de cabeza'. Yo le hice caso: un poco más se los tiro encima jajajaja. Como excusa para hablar alguna palabra, le dije a Leo que le mandaba saludos Lucas Scaglia. Me preguntó si lo conocía. Le conté que nos habíamos enfrentado. Habremos charlado 20 segundos. Después de la foto con mis chicos, le pedí una conmigo. Me la sacó mi hijo más grande, que tenía 10 años. Pobre Juan Cruz: le había metido una presión bárbara pidiéndole que la saque bien porque si no lo mataba jajajaja. Y por suerte, salió bien nomás”.

 

 

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