Así será la votación que puede convertir a Pichot en presidente de la WR
Agustín Pichot, un medio scrum que fue sinónimo de talento y desequilibrio en el CASI y en Los Pumas, además de brillar en equipos ingleses y franceses, intentará mañana dar el gran salto y convertirse en el máximo dirigente de la World Rugby, en la elección a presidente del organismo que presenta como oponente al actual titular, el inglés Bill Beaumont.
Los miembros de la WR capacitados para votar (cada uno con un valor determinado en el sufragio) recibirán un mail de una auditoria que le pedirá que en un plazo de 48 horas opte por elegir al presidente, vicepresidente y miembros del Consejo Directivo.
La empresa auditora le enviará luego a la WR el resultado de la elección que deberá conocerse el próximo 12 de mayo en la reunión virtual del Consejo. Para ganar la elección con mayoría simple se necesitan conseguir 26 o más sufragios de los 51 que totalizarán los que están en condiciones de votar.
El método de elección prioriza los intereses de las grandes potencias, que tienen más votos que los restantes países. En ese sentido, la composición de los votos será la siguiente:
- 18 para los equipos del Seis Naciones (Inglaterra, Irlanda, Gales, Escocia, Francia e Italia), que tendrán tres sufragios cada uno.
- 12 para las selecciones de la SANZAAR (Nueva Zelanda, Sudáfrica, Australia y Argentina), con tres cada uno.
- 12 por continentes (América del Norte, América del Sur, Europa, Asia, Oceanía y África), con dos cada uno.
- Japón cuenta con dos votos, mientras que los denominados Emergentes (Estados Unidos, Canadá, Rumania, Fiji, Samoa, Georgia y Uruguay), con un sufragio cada uno, completando 51 votos.
A priori, en una de las tantas hipótesis que rodean el comicio, los votos de Estados Unidos, Rumania y Samoa podrían definir la elección y cada voto tendría un condicionante. En caso de ser elegido, Pichot prometió un juego más global y que no sólo beneficie a las potencias.
Para el argentino existen dos grupos diferentes, uno que está establecido con la élite del juego y luego hay una brecha masiva con las naciones emergentes, y quiere modificar el calendario al considerar que una potencia tiene más de 10 partidos por año, mientras que los emergentes unos pocos y escasos ingresos.

