Lionel Messi, el viajero en el tiempo que abrió un portal hacia un fútbol de otra época

Lionel Messi, el viajero en el tiempo que abrió un portal hacia un fútbol de otra época

Pese a estar lejos de su mejor momento, Lionel Messi sigue batiendo récords y esta vez alcanzó una marca que estuvo intacta durante casi 50 años. La Pulga nos acostumbró a lograr marcas que parecían insuperables y que se conseguían en un fútbol que ya no existe.

Lucas Burgoa

Lucas Burgoa

Hay por lo menos dos generaciones de futboleros que crecieron leyendo historias maravillosas sobre cracks de una época pasada, sobre los cuales hay pocos registros fílmicos pero muchas historias escritas, que lograban hitos imposibles de imaginar en el fútbol moderno.

Artilleros que rompían redes a un ritmo apabullante, en un deporte muy distinto al que conocemos hoy, donde la prioridad era atacar y atacar, por lo que los partidos terminaban siempre con resultados abultados en los que los más finos atacantes aprovechaban para hacer de las suyas.

Esos goleadores se hicieron de récords que permanecieron intactos durante décadas. Registros que fueron acumulando polvo en algún archivo y sobre los cuales los amantes de deporte más popular del mundo sólo podían sentir nostalgia por algo que no vivieron, por el fútbol que se fue.

Hasta que irrumpió Lionel Messi. El sábado, ante Valencia, la Pulga alcanzó a Pelé como el máximo goleador histórico en un mismo club. Con 643 tantos Leo igualó la marca de O Rei en el Santos. Una marca que estuvo 46 años intacta.

Pero no es la primera vez que rompe un registro que todos dábamos por insuperables. A lo largo de su carrera, él solo se encargó de pulverizar marcas que estaban en manos de varias figuras mundiales de todas las épocas.

La Pulga pulverizó marcas de jugadores de todas las épocas.

Paulino Alcántara jugó su último partido en el Barcelona en 1927 y se retiró como el máximo goleador histórico del club con 369 goles, sumando amistosos y partidos oficiales. Su marca fue inalcanzable durante 87 años. Hasta que apareció Messi para superarlo en 2014.

César Rodríguez dejó el Barça en 1955 como máximo goleador histórico del club en partidos oficiales. Su récord se mantuvo intacto durante 57 años. Hasta que apareció Messi para superarlo en 2012.

Telmo Zarra le puso fin a su carrera profesional en 1955 y lo hizo como el futbolista que más goles convirtió en la historia de La Liga de España, con 252. Sus números permanecieron en lo más alto de la tabla durante 59 años. Hasta que vino Messi para alcanzar los 253 en 2014.

Gerd Müller, el Bombardero de la Nación, alcanzó varias marcas durante su carrera, a la que le puso fin en 1981. El alemán poseía el récord de ser el máximo goleador de una temporada regular sumando todas las competencias, con 67 goles en la 1972/73 jugando para Bayern Múnich, una cifra imbatible durante 39 años. Hasta que apareció Messi para superarlo con 75 tantos en la 2011/12.

Ese mismo año, la Pulga superó otra marca del artillero alemán. Con 91 goles anotados en 2012, entre club y Selección, Messi pasó los 85 que había hecho el Torpedo alemán en 1972 para ser el máximo goleador histórico en un año natural. El récord duró 40 años, hasta que apareció Messi.

Durante 39 años, Müller también ostentó el récord de ser el máximo goleador histórico de una Liga, en su caso la alemana, con 365 goles. Hasta que apareció Messi en 2018 para marcarle un doblete a la Real Sociedad y subir la marca a 367, número que ha seguido aumentando.

Don Alfredo Di Stéfano colgó los botines en 1966 y durante décadas fue el futbolista argentino que más goles anotó en su carrera, con 514 tantos oficiales en clubes y en Selecciones. El récord duró exactamente 50 años, hasta que apareció Messi para superarlo en 2016.

El 1 de septiembre de 1996, Gabriel Batistuta se convertiría en el máximo goleador de la historia de la Selección argentina al marcar su tanto número 35 y superar los 34 de Diego Maradona. Al finalizar su carrera, ratificaba su logro con un total de 54. El Bati tuvo puesta la corona durante 20 años y su cifra final fue intocable durante 14. Hasta que apareció Messi para pulverizarla en 2016.

Ante las cosas que hace Messi y los récords que sigue rompiendo pese a no estar en el mejor momento de su carrera, es muy común escuchar que estamos ante un ser de otro planeta. Quizá no sea tan así.

Quizá Leo es un jugador de otra época. Un viajero en el tiempo que abrió un portal hacia el pasado para que las generaciones actuales puedan disfrutar de ese fútbol que se fue y que siempre añoramos.

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