Si los viera Don Julio: el fútbol argentino, de papelón en papelón

Si los viera Don Julio: el fútbol argentino, de papelón en papelón

La novela sobre la localía de River Plate en su predio de entrenamientos en Ezeiza dejó al descubierto a una dirigencia que avanza a los tumbos y que pone en dudas el liderazgo de la AFA. ¿Quién manda en el fútbol argentino a seis años de la muerte de Julio Grondona?

Lucas Burgoa

Lucas Burgoa

Julio Humberto Grondona comandó los destinos del fútbol argentino durante 35 años. Un mandato que se pareció más a un reinado que a una presidencia, pero a través del cual construyó y ejerció un poder incuestionable.

Tal fue su poder que, incluso sin llegar a presidir la FIFA, durante varios años manejó el fútbol mundial. "Si Grondona maneja las finanzas, entonces es el que manda", analizaba João Havelange, presidente del ente radicado en Zúrich durante 24 años, a comienzos de 2010.

Seis años después de su muerte, ningún dirigente del fútbol de nuestro país volvió a ser el "mandamás" y todos, de una u otra manera, fueron mostrando la hilacha al intentar imponer sus ideas, desprestigiando cada vez más a una liga que va de papelón en papelón.

La novela en torno a la localía de River en su predio de entrenamientos en Ezeiza  dejó al descubierto, una vez más, a personajes que pese a intentarlo jamás estarán a la altura del dirigente más emblemático de la historia de la AFA.

Claudio Tapia, en su rol de presidente de la AFA, dio el visto bueno el pasado jueves tras recorrer el River Camp junto a Rodolfo D'Onofrio, pero 48 horas después Marcelo Tinelli, presidente de la Liga Profesional, lo contradijo y le negó la solicitud a River.

Mientras tanto, el presidente del Millonario seguirá presionando para imponer su postura y juega con un socio que, hasta hace un año atrás, parecía impensado: Boca Juniors, ya que junto al mandatario Xeneize, Jorge Amor Ameal, se han mostrado cercanos y con ideas similares sobre el manejo del fútbol nacional.

Tapia junto a Ameal y D'Onofrio.

Uno de los puntos que une a Boca y River es el dinero por los derechos de televisación. Ambos entienden que sus clubes son los principales atractivos de la Primera División de nuestro país y, en consecuencia, pretenden participar de las decisiones que tome la AFA, pero no sólo en torno a ese tema, sino también en otros aspectos como la organización de los campeonatos, manifestándose ambos en contra de la anulación de los descensos.

Ya en marzo River había protagonizado una importante disputa al decidir no presentarse a jugar la primera fecha de la trunca Copa de la Superliga ante Atlético Tucumán, algo que le valió duras críticas de Marcelo Tinelli, por entonces vicepresidente de la extinta Superliga, por lo que valdría preguntarse si lo sucedido en estos días no es un pase de factura.

Hasta hace seis años, si uno preguntaba quién manda en el fútbol argentino la respuesta era obvia. No había lugar a dudas. Hoy, mientras algunos se llenan la boca hablando del "producto" que queremos vender como liga al resto del mundo, nadie podría responder a ciencia cierta: ¿Tapia? ¿Tinelli? ¿Boca y River?

El reinado de Grondona en la calle Viamonte terminó con muchas sombras y, por aquellos años, muchos pensábamos que era lo peor que le podía pasar al fútbol argentino. Cómo serán los dirigentes actuales que, cada día que pasa, queda más en claro que Don Julio fue, es y será por muchos años el dirigente más brillante de la historia del fútbol de nuestro país.

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