Los misteriosos motivos por los cuáles se retiró Mascherano

Los misteriosos motivos por los cuáles se retiró Mascherano

El Jefe se despidió del fútbol profesional por todo lo que dijo en conferencia de prensa, pero también influyeron otros factores.

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No se mancha de ningún modo la carrera de Javier Mascherano. Sin embargo, semejante futbolista, multicampeón con el Barcelona e ícono de la Selección Argentina en los últimos quince años, merecía otro epílogo, destaca el portal Mundo Deportivo. Se fue en un estadio vacío, en una conferencia vía zoom, después de una derrota como local, a mitad de un campeonato en el que su equipo no había convertido goles ni había ganado ningún partido. ¿Por qué el Jefe decidió alejarse del fútbol así?

Hay algunas cuestiones que el propio Mascherano dijo y que forman parte de la decisión. Con 36 años cumplidos el 8 de junio, los casi siete meses sin fútbol en Argentina por la pandemia lo marcaron. Es cierto lo que declaró: “No tiene que ver con el club o con un resultado, sino con sentimientos que he tenido a lo largo de este último tiempo, que hacen que la ilusión de ser futbolista vaya apagándose. Post pandemia pensé que iba a volver a sentir esa ilusión que me hizo ser quien soy, y la verdad es que no pude. Por respeto a todos es momento de dar un paso al costado y terminar con esta carrera. No quería dejar pasar el tiempo”.

Tampoco mintió el Jefe en otra frase: “He vivido mi profesión al cien por ciento, di lo máximo que podía. Hace un tiempo que me cuesta y no quiero faltarle el respeto ni a Estudiantes, que confió en mí para volver a Argentina, ni a mis compañeros, ni a esta profesión”. Más allá de las últimas sensaciones, a Mascherano le costó afirmarse desde su regreso a este fútbol argentino en el que se corre mucho, se piensa poco, todo es apuro, no hay espacios...

Después, hubo muchas otras situaciones a su alrededor que nada lo ayudaron. Demasiadas. Ese Estudiantes con mística y rica historia, que acababa de construir un estadio con matices europeos, con un complejo de entrenamiento de primer nivel y presidido por Juan Sebastián Verón, al final no le pudo entregar lo que esperaba. A esa más que saludable construcción institucional le faltó un buen sostén futbolístico.

También perdió a un amigo y ex compañero en el Barcelona y en la Selección, a Gabriel Milito, el técnico que había convencido al Jefe de jugar en Estudiantes y que renunció por la carencia de resultados positivos.

Luego, ya con el fútbol detenido por la pandemia, se retiró Gastón Fernández, otro viejo conocido de Masche: tienen la misma edad y se conocieron en River, donde en Primera hasta compartían la habitación en las concentraciones. Fue la Gata Fernández, ídolo de Estudiantes, quien en su momento pesó mucho para que el Jefe aceptara este desafío. Lo hizo contándole con detalles cómo era el club.

El combo se completó con la partida de Marcos Rojo (compañero de Selección que retornó a Inglaterra). Encima, los refuerzos no respondieron. Así Estudiantes arrancó la Copa Liga Profesional con tres partidos sin ganar (un empate y dos derrotas) y sin goles a favor. Nada para entusiasmarse.

Ya venía dando alguna señales el Jefe. En octubre, por ejemplo, en una entrevista confesaba: “Es como poner cada día una piedra más a la mochila y la mochila cada día pesa un poquito más. No sé hasta cuándo voy a poder sostener la mochila, es la realidad”.

Hace unos días, el 6 de noviembre, el ex futbolista del Barcelona inauguró un proyecto de fútbol formativo en la ciudad de Lincoln, a unos 300 kilómetros de Buenos Aires. Lo denominó: “Academia Javier Mascherano”. No sólo seguía sonando fuerte para sumarse a las Selecciones Juveniles. Estaba enfocando hacia otro lado...

En Estudiantes no lo observaban igual que siempre al Jefe en el último tiempo. No descartaban el retiro a fin de año. Eso sí, nunca imaginaban que diría basta a mitad de torneo, con el equipo desorientado en todos los sentidos y con muchos juveniles necesitando el valor de su voz y experiencia.

La cuestión es que Mascherano resolvió que su ciclo en Estudiantes quedara resumido apenas en 11 partidos. Fue inesperado para todos, inclusive para el propio Carlos Tevez: “Me sorprendió muchísimo. Cada uno busca las formas y él merecía algo mejor. No merecía retirarse así”.

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