Darío Alaniz: "Fue una patriada muy grande"
El clima no acompaña para nada. Hace frío, mucho frío, y lo que parece una fina llovizna se convierte en una tortura. Pero hay fecha de Liga Mendocina y él está ahí. Aunque está como uno más siguiendo a los pibes, no lo es.
Con respeto, pero con mucho más cariño, todos se acercan a saludarlo, a agradecerle, a darle un abrazo y a felicitarlo. "Y eso es bueno viste... Cuando uno hace las cosas bien y tiene la posibilidad de cumplir los objetivos, que la gente con la que prácticamente estás todos los días, te vea y te abrace la verdad que es muy lindo", comenta.
Tiene puesto el camperón con el escudo blanquinegro, y sólo se sacará la capucha ante el pedido nuestro para retratarlo. Debajo del brazo izquierdo sostiene el termo y con la mano se aferra al mate, fiel aliado para paliar el anticipo del invierno. Y sonríe. Siempre sonríe.
Darío
Alaniz acaba de conseguir uno de los logros más importantes de la
historia del fútbol mendocino y está ahí, como uno más,
observando de primera mano a los pibes del club, porque la actividad
en Gimnasia y Esgrima no descansa.
La cita, curiosamente, es en la segunda casa del rival de toda la vida. Es que el Lobo visita a la Fundación Amigos por el Deporte en el postergado de la fecha 7 de la Liga Mendocina y el escenario es la Ciudad Deportiva de Independiente Rivadavia.
Más tranquilo tras la euforia vivida el domingo, Alaniz asegura que está viviendo "las mejores sensaciones. Indudablemente que en el club ronda la felicidad por el objetivo cumplido y para nosotros es muy bueno, una sensación muy linda. Haber sido partícipes de esto la verdad que es más que gratificante".
A la hora de hacer un repaso por el ascenso logrado por Gimnasia y Esgrima, el Lechuga no esconde las emociones que vivió, y revela que cuando el equipo no logró el ascenso en el Pentagonal, de la mano de Marcelo Fuentes, sintió miedo de que se repitiera la historia del año pasado: "Se me cruzó por la cabeza porque a nosotros nos ocurrió exactamente lo mismo, no pudimos lograr el primer ascenso, perdimos al igual que en este torneo, así que la sensaciones eran exactas, iguales".
-Te
tocó asumir en un momento particular. La campaña de Marcelo Fuentes
no había sido mala, a pesar de no lograr el ascenso, y por otro lado
justo después de las pintadas intimidando a los jugadores, ¿cómo
influyó eso?
-Había
un clima tenso. La verdad que era una patriada muy grande, hoy uno lo
analiza y ve que quizás eso también te ayuda a fortalecerte, en
todos los aspectos, creo que nos fortalecimos hasta en lo deportivo
más allá de que arrancamos con el pie izquierdo, con cuatro goles
en contra en Madryn, y teníamos que mostrar personalidad, garra, sobre
todo, y jerarquía en la vuelta, donde con dos goles llegábamos a
los penales y con tres pasábamos. Y así fue, lo logramos,
encontramos un equipo duro en la parte defensiva y después en la
parte ofensiva con un poquito más de juego, siempre con intenciones
de llegar al arco rival, dañándolo, y con buen juego, entonces creo
que desde esos aspectos nos hicimos fuertes y de hecho terminamos sin
que nos convirtieran nunca más un gol.
-Esa
derrota en Madryn fue un baldazo de agua fría y lo supieron
sobrellevar
-Después
de eso no volvimos a perder y no nos volvieron a convertir más
goles. Habíamos perdido un partido increíble porque habíamos
jugado bien, lógicamente habíamos tenido falencias defensivas que
pagamos caro, porque íbamos perdiendo 2-0, lo remontamos, estábamos
para dar el cachetazo y de repente en cinco minutos se nos cayó todo
por la borda. Así que nuestra preocupación pasaba por ser duros en
la parte defensiva, que lo logramos, y después la convicción de
mitad de cancha hacia adelante siempre estuvieron intactas.
-¿Y
esas mismas fueron las claves del ascenso?
-Sí,
creo que los muchachos tomaron un rol importante, sacaron lo mejor de
sí y lo demostraron adentro del campo de juego porque de local o
visitante jugamos de la misma manera, entonces la personalidad y la
jerarquía empezaron a volcarla adentro del campo de juego y la
verdad que para nosotros era un placer verlos jugar, aparte por el
compromiso de todos.
El año pasado, a Gimnasia se le escapó el ascenso en el pentagonal y luego perdió la final de la Reválida. Alaniz se quedó en las puertas del ascenso con el club de sus amores y fue reemplazado por Marcelo Fuentes. Este año, tras la salida de Fuentes le llegó una nueva oportunidad, y no dudó ni un segundo ante el ofrecimiento dirigencial para encarar la Reválida.
"Fue
una revancha personal",
admite, y tambień asegura que aquélla experiencia terminó
sirviendo de aprendizaje: "Después de los errores uno
siempre termina aprendiendo. Creo que fuimos muy inteligentes en la
parte de los playoffs, porque intentamos llevar a cabo siempre el
cumplir los 180 minutos, que era el objetivo principal. Quizá el año
pasado nos enfocábamos en 90 minutos cuando la realidad marcaba otra
cosa, entonces soy muy autocrítico con eso, creo que por ahí fue en
lo que nos equivocamos".
-El
domingo conseguiste el ascenso e inmediatamente continuaste con tu
tarea en las inferiores del club, ¿cuál será el futuro de Alaniz?
-No
lo sé. Ahora vuelvo acá adonde estoy, donde estaba en su momento
antes de asumir, siguiendo a los chicos, tratando de que crezcan día
a día, y después la dirigencia dirá. Momentáneamente, conmigo no
se han comunicado.
Alaniz ve a Argentina entre los primeros cuatro
Para finalizar, y atentos a que en menos de dos semanas comienza la Copa del Mundo, aprovechamos para consultarle al DT de Gimnasia cómo ve a la Selección argentina.
"Yo
la veo bien", asegura el Lechuga, y agrega que "por ahí puedo
coincidir con algunos que están y no con algunos que no están, creo
que hay un buen equipo, tengo plena confianza de que Argentina va a
estar entre los mejores cuatro del Mundial porque tenemos un equipo
con jugadores maduros y algunos juveniles que se están integrando y
que están teniendo un muy buen nivel".
-¿A
quién te hubiese gustado ver en la lista? ¿Quizá algún mendocino?
-Me
hubiese gustado ver a Enzo Pérez, porque creo que en el Mundial
anterior fue uno de los jugadores más regulares y sobre todo en las
Eliminatorias, en los momentos duros, siguió siendo el más regular.
Así que me hubiese gustado que Enzo Pérez estuviese en la
Selección.