Bernardi empieza a armar el bolso en el Tomba
Algunos dirán que es la misma historia de siempre. Otros que es una productiva decisión de la comisión directiva. Los cierto es que Lucas Bernardi tiene las horas contadas como entrenador en Godoy Cruz Antonio Tomba y su último partido podría ser el de este jueves, ante Libertad, por la Copa Libertadores.
Bernardi fue presentado formalmente el 23 de diciembre del pasado año tras la salida confusa de Sebastián Méndez. El rosarino llegaba a Mendoza con un manto de dudas por sus antiguos rendimientos como entrenador, tanto en Newell's como en Arsenal.
De a poco fue haciendo de su trabajo un misterio, con más interrogantes que certezas y explotando un discurso que no concordaba fecha a fecha con lo que se veía cada fin de semana.
Desde antes de la llegada de Bernardi, el presidente José Mansur aseguraba que la prioridad para Godoy Cruz era el torneo local y no la Copa Libertadores. Por ese mismo camino parecía transitar el entrenador, aunque los rendimientos colectivos e individuales, más las cuestiones matemáticas, indicaban lo contrario.
Godoy Cruz en la era Bernardi supo cosechar solo 10 de 24 puntos posibles en el torneo local y una buena performance en el certamen continental, sumando 10 de 12 posibles.
Ni si quiera en las formas ha sido coherente Bernardi. Un enfrentamiento personal entre el Morro García y él le ha privado al uruguayo de ser parte del primer equipo, cuando es el propio entrenador quien esboza que ninguna individualidad es más importante que el equipo. En este caso en particular las diferencias no parecen dejarse de lado en pos del beneficio grupal.
El trabajo de Lucas Bernardi evidentemente no ha hecho más que sembrar dudas en la cúpula dirigencial y es un hecho que éste deje su puesto en los próximos días ¿u horas?.
Al torneo le quedan varias fechas por delante y la Copa se detendrá en el receso. La danza de nombres comienza a sonar por calle Balcarce. Godoy Cruz deberá, nuevamente y por enésima vez, barajar y dar de nuevo, casi sin perder la costumbre; procesos que parecen en la previa eternos y terminan siendo efímeros.