El mendocino entiende de pasión pero no de limpieza
Con el paso de los años, los bikers se han transformado en tendencia en la provincia y su actividad deportiva crece a diario. Algunos llevan a cabo su pasión en alguna parte de la ciudad, otros eligen circuitos prederminados y, la mayoría, utilizan "los senderos" naturales que arrojan los paisajes mendocinos.
Entre estos últimos, se encuentran aquellos que optan por la naturaleza mendocina y se trasladan a la montaña para poder disfrutar de su deporte favorito en un lugar sin igual para hacerlo.
Sin embargo, el crecimiento de la actividad y la cantidad de gente que practica la disciplina han llevado a que varios de estos deportistas se confundan en su rol y terminen siendo un enemigo letal para la fauna y la flora provincial.
Es una tradición entre los bikers que aquel que vea mugre en el camino o sendero, la levante para preservar el medio ambiente. Sin embargo, en el último tiempo, los nuevos deportistas de la actividad no entendieron el mensaje y son los principales responsables de la suciedad que aqueja a la montaña mendocina.
Sin ir más lejos, uno de los habitué de los tradicionales caminos mendocinos, hizo su descargo acerca del tema y pidió responsabilidad a todos los deportistas de Mendoza:
Pañuelos descartables, envolturas de alimentos, vendajes sucios, plásticos y hasta apósitos femeninos fueron encontrados en los caminos montañeses que utilizan estos deportistas para llevar a cabo su actividad.
Sin dudas, el deporte es vida y su práctica es lo mejor que se le puede recomendar a una persona. El punto es que esa persona no traslade al ámbito natural sus desechos y pueda seguir disfrutando de un paisaje tan bello y no destruirlo como si se tratase de un baño público.
Así estaba ayer el "Campo el Peral", uno de los senderos más concurridos por los bikers mendocinos:





