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Un año de confirmaciones y polémicas decisiones

El 2016 para el ambiente tuerca estuvo marcado por la prolija organización del Zonal y por un presidente de FEMAD al que le quedó grande el cargo. A nivel nacional, los pibes crecen y se afianzan.
Foto: Prensa Zonal Cuyano
Foto: Prensa Zonal Cuyano

El inicio del 2016 para el automovilismo mendocino era por demás auspicioso. La llegada de gente nueva, joven y con ganas de trabajar generó mucha expectativa en los protagonistas lo que motivó a que el certamen del Zonal Cuyano sea apasionante, que el parque de máquinas crezca y que, sobre todo, la confianza para con los organizadores se renueve. 

Sin embargo ocurrieron situaciones durante el 2016 que generaron descontento, polémica y bronca en el ambiente. Una de ellas, y la más importante, es que el sillón que dejó vacante el desaparecido Titi Scordo quedó en manos de Hugo Mari, un directivo que durante años estuvo al mando de categorías tradicionales pero al que lo excedió el cargo. 

De movida la forma de proclamación fue polémica ya que en principio el hombre de la ACT quiso abarcar todo, presidencia, la secretaria y la tesorería, aunque tuvo que dar el brazo a torcer para repartir cargos y de esa manera quedarse con su viejo anhelo. 

Esta determinación hizo ruido y la cuerda se tensó demasiado por decisiones erróneas que con el tiempo fueron saliendo a la luz y que provocaron varios papelones dirigenciales que llevaron a que muchos integrantes den un paso al costado por no compartir el pensamiento con el autoproclamado presidente. 

En lo deportivo, en tanto, fue una temporada de confirmaciones. Quienes se pusieron al hombro la organización, APATC (Asociación de Piloto de Automóviles de Turismo Cuyano) reafirmaron su compromiso con las diferentes categorías y lograron, de menor a mayor y con mucho trabajo, cerrar una temporada con más de cien autos en pista, y con campeonatos que se definieron en una fecha doble apasionante. 

Llaver, Santero y Antolín, los destacados

En el plano nacional los representantes mendocinos tuvieron destacadas actuaciones. Bernardo Llaver (Súper TC2000), Julián Santero (TC Pista) y Matías Antolín (Turismo Pista) sobresalieron por su habitual protagonismo en cada una de sus categorías. 

Matías Jalaf (Turismo Carretera) y Emmanuel Cáceres (TC2000)  tuvieron altibajos, cerraron campeonatos irregulares y hasta debieron barajar y dar de nuevo para tomar impulso. 

Lo de Llaver es realmente para resaltar. El piloto de San Martín llegó al equipo oficial Fiat y con el correr de las competencias se afirmó de tal manera que "venció" a sus compañeros en resultados y puntos sumados durante el año. Sus dos victorias en la temporada, en Oberá y La Pampa, más un podio en General Roca, lo dejaron en el octavo lugar el torneo que terminó ganando Agustín Canapino. 

Julián Santero, en tanto, debutó en el TC Pista y demostró toda su calidad a lo largo de un año en el que consiguió ganar dos carreras, ingresar a la Copa de Plata y pelear por la corona hasta la última competencia del año. Esas actuaciones lo convencieron para que de el gran salto y desde el año que viene se sume al Turismo Carretera con un Torino. 

En la Clase 3 del Turismo Nacional, Santero tuvo altibajos, se bajó promediando la temporada y se sumó a la última fecha con un Ford Focus del equipo GC Competición donde, hasta el momento, iniciará el próximo año. 

El Turismo Pista es una categoría que ha ganado relevancia a nivel nacional y con fechas apasionantes tiene un lugar entre las más seguidas del año. Y en la Clase 3, Matías Antolín tuvo un año excelente. 

Para muchos, quizás, la excelencia es ganar pero en este caso lo realizado por el sanrafaelino es muy importante teniendo en cuenta que el Corsa se arma, se desarma, se prueba y se mejora en familia y con un presupuesto que está muy por debajo de la mayoría. Terminó tercero en el torneo y le puso un broche de oro a su corta participación en la especialidad ya que desde el 2017 será su hermano Gonzalo quien tome la posta y siga la dinastía. 

Matías Jalaf no tuvo el año deseado en el TC. Arrancó el 2016 con un Ford del Catalán Magni Competición y a mitad de camino pegó un volantazo para tratar de enderezar el rumbo. Los pobres resultados con el Falcon apresuraron la decisión de cambiarse de equipo y de marca (Torino), pero tampoco dio el fruto esperado. Culminó el certamen en la 26ª colocación. 

Emmanuel Cáceres también tuvo una temporada cambiante en todo aspecto. Fue campeón del 2015 junto al PSG, y arrancó el año junto a esa estructura pero tuvo que cambiar de equipo (Pro Racing) por inconvenientes presupuestarios y eso no le permitió revalidar todo lo bueno hecho en la temporada anterior. De todas maneras sus tres triunfos y su cuarto lugar en el torneo deja el balance en positivo.