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Triunfo y clasificación de Gimnasia en el parque

El Lobo hizo lo que debía y le ganó 3 a 1 a Rivadavia de Venado Tuerto, quedó primero en su zona y accedió a la cuarta fase camino al ascenso.

Si no se sufre, no vale. Gimnasia y Esgrima debió soportar el nerviosismo y la ansiedad digna de una instancia final, porque Sportivo Rivadavia de Venado Tuerto le complicó la vida al Lobo durante gran parte del cotejo, hasta que primero Delorte y luego Amaya sentenciaron el pase hacia la próxima fase. Pero además, el Mensana debió dividir su atención porque en General Alvear Pacífico disputaba sus chances contra Guaymallén y podía llegar a desplazar al Mensana de la clasificación. Pero nada hizo torcer la ilusión del pueblo del Lobo.

El equipo del Toti Arias sacó pecho ante el difícil equipo santafesino y en el Víctor Legrotaglie derrotó 3 a 1 a Sportivo Rivadavia, con un segundo tiempo que tuvo un alto vuelo de emotivo.

Gimnasia arrancó el partido como debía ser, con mucha concentración e intensidad. El local se impuso en el dominio del balón y bajo la batuta de Daniel Garipe, el Lobo comenzó a moverse por el campo de juego. Es por eso que a los 9 minutos, el Mensana logró dar el primer paso hacia la 4° fase, cuando Mario Rebeco irrumpió por su sector y luego el Puma Garipe tomó la redonda para asistir a un Claudio Clavijo que no perdonó y venció al arquero Hernán Santa Cruz.

Este control del encuentro se extendió y a los 22´ Diego Pereyra sacó un latigazo que impactó en el travesaño para el uhhh! de todos los hinchas. Luego de esta intervención del lateral derecho, paulatinamente la visita se fue acomodando en el terreno de juego para intentar inquietar al dueño de casa. Esa adecuación en el terreno de juego de la visita, se produjo por un orden que se construyó desde la defensa hacia arriba.

Cuando se disputaban 32 minutos, Rivadavia se animó a perpetuar su orden hacia adelante y Rodrigo Aglieri con pierna izquierda sacó un remate sorpresivo, que se coló en el ángulo derecho del portero Matías Alasia. La conquista visitante sembraba la incertidumbre en el parque.

No obstante, Alejandro Delorte recibió una infracción en el área y el juez cobró penal, para la tranquilidad de los hinchas. Claudio Clavijo tomó la responsabilidad como sucede en cada tiro penal para Gimnasia y decidió impactar el esférico fuertemente, pero su envió no tuvo el destino deseado.

A partir de ahí el encuentro se hizo muy duro y chivo, porque el Lobo debió ir a buscar la diferencia a su favor para no depender de lo que haga en el sur Pacífico. Pero ante este intento de arremetida, el elenco de Venado Tuerto se acopló exitosamente en defensa, para evitar otra caída de su arco y además para defender la cima de la Zona C.

En la etapa complementaria Gimnasia se adelantó en el campo de juego, pero la fortaleza que había levantado desde la primera etapa Rivadavia, era muy difícil de derribar. Por eso el entrenador Sergio Arias metió mano en el equipo y mediante los cambios fue disponiendo de un equipo bien ofensivo, con limitaciones pero siempre encarando hacia el arco de enfrente por distintas vías.

Los minutos se consumían más rápido de lo normal y las expulsiones que sufría Guaymallén en General Alvear allanaban el trabajo de Pacífico y acrecentaban los nervios del Mensana. Y cuando el partido se adentraba en la recta final, apareció el flaco Delorte que tras un centro le ganó el duelo a Federico Lussenhoff y de cabeza estampó el 2 a 1 a los 36 minutos.

El tanto del experimentado delantero provocó el desahogo de los simpatizantes del Lobo, que terminaron por palpar la clasificación y festejar con locura gracias a un exquisito gol que convirtió el ingresado Oscar Amaya.

Finalmente el 3 a 1 no se iba a mover y la clasificación hacia la 4° fase de Gimnasia pasó a ser real y tangible, imponiéndose en la Zona C. En el Víctor Legrotaglie hoy todo es ilusión ya que el Viejo Lobo está a cuatro partidos del soñado ascenso.