Un arco de fútbol y la leyenda eterna de la “Araña Negra”
![]() |
Sin embargo, la altura de mito mundial la alcanzó con la otra camiseta que se puso en su carrera, la del seleccionado soviético. Defendió la casaca roja 75 veces entre 1954 y 1970. Coincidentemente con su carrera el combinado rojo vivió su época de gloria. Con la “Pantera Negra” en el arco (como ya se lo conocía) la URSS ganó la medalla de oro en Melbourne 1956, la Eurocopa de 1960 en Francia, llegó a cuartos de final en los mundiales de 1958 y 1962 y consiguió el cuarto puesto en Inglaterra 1966. Personalmente fue elegido el mejor arquero de los mundiales 58, 62 y 66; en las Eurocopas 60 y 64 y en los Juegos Olímpicos de 56; 60 y 64.
Su vestimenta siempre negra y la sensación de que tenía ocho brazos le hizo ganar el apodo de “Araña Negra” y su leyenda dice que atajó más de 150 penales en su carrera. Eran tan decisivas las actuaciones de Yashin, que le arrebató el Balón de Oro en 1963 a hombres de la talla de Alfredo Di Stéfano, Kopa, Gento, Puskas o Eusebio, que además corrían con la ventaja de ser goleadores y de tener la tarea siempre magnética de gritar los goles y no de evitarlos.
Su capacidad, más allá de su plástica agilidad para saltar y sus brazos largos casi eternos, residió en el hecho de entender que la batalla para el arquero no sería justa encerrado en ese pequeño sector bajo los palos. Conquistó el área grande, gritó hasta más no poder para ordenar a sus defensores, supo jugar con los pies, fue el primero en utilizar guantes y en cortar centros con estiradas dignas de un atleta de otro deporte. Fundó el estilo moderno de arquero. Fue reconocido en cada lugar donde estuvo como un caballero impoluto.
|
La estatua que lo recuerda en Moscú. |
En su país fue reconocido con la Orden de Lenin en 1968 y considerado como el mejor deportista ruso del siglo XX. Figura como el arquero del equipo ideal de la historia de los mundiales de fútbol y su partido despedida en 1971 fue ante 100.000 personas con la presencia de Pelé, Eusebio y Beckenbauer, entre otras figuras del fútbol que siempre lo reconocieron.
Falleció el 21 de marzo de 1990 sin ver derrumbada a la Unión Soviética que se desintegraría un año después. Sin embargo, todas las naciones que se desprendieron del gigante comunista lo tendrán siempre como símbolo de unión deportiva, humildad y un espíritu puro del Fair Play.
Cada 4 años lo recordaremos en los mundiales cuando se le entregue al mejor portero del torneo, el premio Lev Yashin al mejor arquero de la Copa de Mundo.
Su partido despedida en 1971:


