Una relación que no puede disimularse
JOHANNESBURGO.- Existe una coincidencia en la retórica que expresó ayer Julio Grondona y en el testimonio de los muchachos de la Banda de Lomas: la relación con el cuerpo técnico de la selección data desde el Mundial de México. "La relación nace en el '86", dijo el presidente de la AFA en radio Mitre sobre los vínculos entre los barras, en su mayoría de Boca, y Carlos Bilardo y Diego Maradona.
Recuperadas las banderas que se habían extraviado curiosamente entre el equipaje del seleccionado, los barras de la Banda de Lomas se llamaron al silencio y cultivarán el bajo perfil, al menos hasta el debut mundialista. Son 98 hinchas que se mantienen en su retiro urbano, alejados de Pretoria, donde en los próximos días desembarcarán 295 barras de Hinchadas Unidas Argentinas (HUA), la agrupación kirchnerista que reúne a 32 hinchadas del ascenso y 11 de clubes de primera. El panorama está encrespado, más allá de retóricas ambiguas, preocupaciones ocultas y desapariciones furtivas de la escena central.
* Bilardo se hospeda junto con el plantel. Carlos Bilardo ocupa la habitación número 22 del predio de HPC de la Universidad de Pretoria. Hace dos días, un grupo de barrabravas irrumpió en el hotel Southern Sun, de Pretoria, en busca del secretario técnico del seleccionado, creyendo que se hospedaba allí junto con los tres dirigentes de AFA que acompañan al seleccionado.
* Detuvieron a un barra. Un barrabrava de Huracán, que estaba prófugo desde 2004 acusado del crimen de un integrante de la facción rival de esa hinchada, fue detenido en la provincia de San Luis, donde vivía con su familia y había montado una pequeña empresa de insumos de papel, informaron fuentes del Departamento Interpol de la Policía Federal. Se trata de Rubén Alejandro Canella, de 36 años, el único prófugo en la causa por el crimen del hincha Jorge Gil, quien fue asesinado hace seis años durante un enfrentamiento entre facciones de la misma hinchada de Huracán, ocurrido en Mataderos.
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