Los momentos destacados de Ortega en Independiente Rivadavia
Desde su llegada a Independiente Rivadavia, Ariel Ortega fue noticia. Primero, por convertirse en la más trascendente incorporación realizada por un club de fútbol mendocino, y poco a poco, por transformarse en una de las mayores frustraciones del ámbito deportivo local.
En cuanto llegó a la provincia, Ariel Ortega fue presentado como el flamante refuerzo Azul. En una multitudinaria conferencia de prensa, que fue reflejada en todas las latitudes del planeta, el jujeño aprovechó para agradecer la confianza de los dirigentes mendocinos y disparar sus dardos contra el por entonces director técnico de River, Diego Simeone, y los máximos dirigentes Millonarios e ilusionar a los hinchas con la consecución del ascenso a Primera.
El debut
El 17 de agosto de 2008, a las 15:59, fue el momento de ver a la Estrella saltar por primera a un campo de juego luciendo la camiseta Azul. Fue el día del 3 a 3 con Defensa y Justicia y la polémica transmisión televisiva del partido.
La primera salida
A menos de un mes de haber llegado y con su tratamiento clínico sin iniciarse, una de las noticias más impactantes de Ortega en Mendoza fue su presencia en un boliche bailantero y cantando arriba del escenario con La Barra, una de sus bandas preferidas.
El apoyo de Maradona
Pese al mal momento del equipo, con Roberto Trotta destitutido de su cargo como director técnico, el flamante seleccionador argentino, Diego Armando Maradona, aseguraba que tendría en cuenta al futbolista para sus primeras convocatorias.
Las expulsiones
La primera tarjeta roja que vio el Burrito con la camiseta de Independiente Rivadavia fue frente a Talleres de Córdoba. La figura aún no despegaba y los hinchas se impacientaban.
El pronto retorno a Núñez
En esos días, en que lo alentaba Maradona y se iba expulsado por primera vez, se conoció la gran noticia: el Burrito volvería a River. Su regreso a la entidad Millonaria dependía de un resarcimiento económico hacia Independiente Rivadavia y la llegada de Barrado y Bou al Parque.
Fue durante la pretemporada en Mar del Plata. En un partido amistoso ante Gimnasia de La Plata se dijo que Ariel no jugó por estar lesionado pero la verdad, aparentemente, era otra.
El quiebre en su relación con los hinchas
El fútbol no aparecía, los resultados tampoco y la relación de amor entre los hinchas y el jugador se transformaba en odio.
El adiós
Finalmente, y tras muchas idas y vueltas, el futbolista jujeño dejó Mendoza con pena y nada de gloria.