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Godoy Cruz e Independiente: ¿el mismo presente?

Los arranques de los dos clubes mendocinos no han sido los esperados. ¿Pero, es momento de dramatizar o de ser cautelosos ante un torneo que tendrá su desenlace luego de un gran camino?

Los presentes de Independiente Rivadavia y Godoy Cruz Antonio Tomba tienes algunas coincidencias, pero principalmente, este bajo rendimiento se refleja en la escasa cantidad de unidades obtenidas por ambos.

Es verdad que en el comienzo, tanto en la Primera División como en el torneo de la B Nacional, las performances mendocinas no parecen estar a la altura de las circunstancias; uno para mantenerse entre los grandes del fútbol argentino, y el otro con aires de ascenso.

En lo estrictamente matemático, ambas instituciones no han reflejado en la tabla de posiciones lo que en un principio querían forjar.

Más allá de que preocupe lo numérico y peligre, aunque es muy prematuro predecirlo, la permanencia en la categoría del Tomba o la permanencia por un año más de la Lepra en la B Nacional, lo realmente alarmante es la falta de identidad futbolística y la escasa aptitud por el buen juego.

Es dificultoso ganar cuando se juega mal. Por este motivo es que Godoy Cruz sólo obtuvo una victoria, ante Banfield, e Independiente no logra sumar de a tres en lo que va del torneo. Y acá se observa que los números no mienten. Los objetivos a largo plazo se obtienen con el correr de los partidos y con un juego aceitado, aunque no siempre vistoso, pero afianzado en sus líneas y teniendo en claro el objetivo futbolístico del conjunto.

Independiente parece jugar por estos tiempos con la ilusión de la gente. Esa misma que el club del parque hizo llegar a cada uno de los simpatizantes, con compras, a priori, rutilantes y hasta el plus con la llegada de Ariel Ortega. Los resultados ahora hacen saber que nada se gana antes de salir a la cancha, y mas allá de que este camino es largo, el incondicional seguidor se empieza a impacientar.

Lo mismo ocurre con el hincha tombino, aquel que se sedujo en el comienzo del campeonato, pensando de que los errores de la primera incursión en Primera se habían solucionado y aquellas fallas ya permanecían en el olvido. Parase no haber pasado nada de eso, y nuevamente se padece de lo mismo.

El caso Trotta

Si se le quiere poner un título, se podría decir que le queda poco hilo en el carretel, al menos si es que no empieza a ganar, que es lo que la gente pretende y lo que se planteó en un principio. Pero las diferencias entre el pueblo Azul y el ex jugador de Vélez vienen desde más atrás en el tiempo, desde el torneo Argentino A, y esto le está jugando en contra. Algunos ya piden el alejamiento del adiestrador, mientras que otros se bajan de esta vorágine en busca de resultados positivos y prefieren esperar al DT y aguantar un proceso, determinación que es muy difícil de tomar en un fútbol extremadamente competitivo como el de estos tiempos.

El caso Oldrá


El Gato tiene un plus extra, y es que Daniel Oldrá es de la entraña bodeguera. Si bien todavía no bajan en demasía los silbidos desde las tribunas tombinas, el presente de Godoy Cruz hace meditar al técnico y porque no pensar en un posible paso al costado, teniendo en cuenta, y si él lo considera así lo mejor para Godoy Cruz. ¿Quién no podría decir que Oldrá se juega la vida por Godoy Cruz? Nadie más allegado al Expreso que el mismo Gato para dejar el corazón en cada acto. Pero a veces las cosas no salen como se planean en la previa y esto hace tomar determinaciones. Pero habrá que esperar, y más teniendo en cuenta el respaldo que tiene hoy por hoy el DT del Tomba, para saber sobre el futuro.

Este camino es realmente largo y se extenderá durante 38 fechas, tanto para Godoy Cruz, como para Independiente. Ojalá sean sólo rachas negativas y los buenos resultados se hagan presentes en Mendoza a partir de la próxima fecha. Pero los triunfos no llegarán de la mano si los bajos rendimientos se siguen haciendo carne en los esquemas tácticos y hasta en los mismos jugadores. Acá está el problema, y lo concreto es que el cambio radical tiene que iniciarse desde ese punto de vista, para que con el correr de los partidos traiga los resultados esperados por todos.