Godoy Cruz: Hora de golpear en el bosque
La victoria ante Racing le trajo aire fresco al Expreso luego de sumar sólo un punto de los últimos doce en juego. Ahora será el turno de visitar a Gimnasia, con la premisa de mantener la racha.
Quedaron atrás las tres derrotas consecutivas y ese momento de angustia que se vivía por la Bodega hace un par de semanas. Llegó el turno de San Martín de Tucumán y el balance luego de los 90 minutos fue positivo, ya que se logró salir de la nefasta racha y se pudo sumar en un reducto complicado como lo es La Ciudadela.
Tocaba el turno del recibir al Racing Club de Avellaneda. Si bien este equipo de Juan Manuel Llop no se asemeja en nada a aquellos conjuntos académicos que supieron brillar allá por fines de la década del ’40 o principios del ’50, con Salvini, Méndez, Bravo, Simes y Sued, como estandartes; o un poco más contemporáneo y ganador de todo: el equipo de José, con Basile, Rulli y Cárdenas entre los más recordados, la institución forjó su grandeza a lo largo de la historia y ese plus hace que sea un equipo respetable.
Godoy Cruz, ayer, consiguió el objetivo principal que era el de ganar en casa y salir momentáneamente de la zona de descenso directo.
El segundo objetivo sigue sin poder concretarse. Este tiene que ver con el buen juego. ¿Pero esto importa? Posiblemente no tengamos la respuesta por estos días sino sobre el final de la temporada, cuando se analice la performance de Godoy Cruz en cada uno de los partidos y se pueda determinar, o tal vez no, si el haber jugado de mejor manera podría haber mejorado el puntaje final de este equipo.
Este Godoy Cruz no convence y seguramente los cuestionamientos hubiesen aparecido nuevamente si la pelota de Víctor Figueroa no alcanzaba las piolas. ¿Se puede determinar la labor del equipo por un tiro libre? Posiblemente la respuesta sea no, pero los resultados mandan y eso es lo que cuenta en este fútbol encarnizadamente competitivo.
El juego colectivo y ese fútbol que al espectador le gustaría apreciar en la cancha no aparecen, pero hoy por hoy lo que le importa a este Godoy Cruz es escaparle a los últimos puestos del maldito promedio del descenso.
Algunos podrán decir que jugando bien se llega a buen puerto, pero como dice el dicho: “para prueba vale un botón”, y la gente bodeguera recuerda con angustia esos partidos bien jugados en la antigua participación de Godoy Cruz en Primera División y que terminaban mal en su gran mayoría, resultados que terminaron de depositar al Tomba en la Primera B Nacional.
Daniel Oldrá tendrá que modificar piezas en busca de un juego asociado, aunque no menos efectivo que el actual.
La próxima parada en este camino hacia la salvación será en el bosque platense ante Gimnasia y Esgrima, por la séptima fecha del Apertura. El Lobo no viene bien y teniendo en cuenta que es un rival directo en la lucha por la permanencia, será un partido ideal para dar el golpe de knockaut y despegar definitivamente del fondo de la tabla.
El juego colectivo y ese fútbol que al espectador le gustaría apreciar en la cancha no aparecen, pero hoy por hoy lo que le importa a este Godoy Cruz es escaparle a los últimos puestos del maldito promedio del descenso.
Algunos podrán decir que jugando bien se llega a buen puerto, pero como dice el dicho: “para prueba vale un botón”, y la gente bodeguera recuerda con angustia esos partidos bien jugados en la antigua participación de Godoy Cruz en Primera División y que terminaban mal en su gran mayoría, resultados que terminaron de depositar al Tomba en la Primera B Nacional.
Daniel Oldrá tendrá que modificar piezas en busca de un juego asociado, aunque no menos efectivo que el actual.
La próxima parada en este camino hacia la salvación será en el bosque platense ante Gimnasia y Esgrima, por la séptima fecha del Apertura. El Lobo no viene bien y teniendo en cuenta que es un rival directo en la lucha por la permanencia, será un partido ideal para dar el golpe de knockaut y despegar definitivamente del fondo de la tabla.


