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Sigue mandando señales de enojo

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Axel Kicillof

Con intendentes aliados, Axel Kicillof dejó afuera a los amigos de Máximo Kirchner en todas las fotos

El gobernador no afloja en demostrar su enojo con los aliados provinciales de Máximo. Si bien la semana pasada tuvo una amable visita a Quilmes, gobernada por Mayra Mendoza, en Hurlingham y Morón evitó difundir fotos con los camporistas Selci y Sabbatella.

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El gobernador Axel Kicillof se juega buena parte de su futuro político en las elecciones de septiembre próximo. Si gana, su estrategia de desdoblamiento y adelantamiento electoral lo pondrá como un líder. ¿Querrá eso Máximo Kirchner o el kirchnerismo cristinista?

Por lo que se vio este martes en la zona oeste del Gran Buenos Aires, la idea de “sumar fuerzas” y la necesidad de “converger las tres campañas”, las del Movimiento Derecho al Futuro (Kicillof), La Cámpora (Cristina Libre) y el Frente Renovador (déjense de joder todos) no estaría sucediendo.

Kicillof hace de cuenta como que no hubiera elecciones y sigue marcando sus diferencias internas con sus aliados de Fuerza Patria. En su visita a Morón, este martes, no habilitó la presencia de su candidata a senadora provincial, Mónica Macha, esposa de Martín Sabbatella, para privilegiar su alianza con el intendente Lucas Ghi, quien en medio de la pelea entre los “hermanos políticos”, el jefe comunal se quedó con el gobernador, relegando su relación con Máximo Kirchner.

La bronca de los sabbatellistas era extrema. Aunque en esta oportunidad evitaron colocar el cartel “nada sin Cristina”, como el que le pusieron hace algunos meses cuando Kicillof había estado por ahí, ahora no dejaron de manifestar su bronca, en privado: “ojalá alguna vez necesite de nosotros… Vamos a estar decididamente en contra”, le dijo a MDZ un hombre de extrema confianza del ex intendente y jefe político de la vieja alianza que gobernaba Morón, hoy rota por la independencia asumida por Ghi.

“No vamos donde no nos invitan”, le dijeron, de manera privada, tanto a Kicillof como a Gabriel Katopodis, el candidato a senador que comparte la lista con Macha. Katopodis y Sabbatella habían ensamblado su construcción política en 2009, cuando ambos confluyeron en el embrionario armado de centro izquierda cercano a Barrios de Pie y Nuevo Encuentro, que terminó luego recalando en el kirchnerismo.

En tanto, Sabbatella y Ghi estuvieron a punto de perder el “enganche” con la lista seccional de Fuerza Patria. Hasta este lunes estaba todo dado para que el ex intendente encabezara una lista propia, Nuevo Morón, para competir con la que presentaba Ghi, liderada por su hermano José María. Finalmente, la Junta Electoral aprobó la “lista de unidad”, con Ghi como primer candidato, en la que no está Sabbatella pero sí varios de sus seguidores, al igual que el representante del Frente Renovador.

En la década de los ’90 se produjo la división de los distritos del Gran Buenos Aires en un proyecto denominado Génesis 2000. El objetivo del entonces gobernador Eduardo Duhalde era que la mayoría de los distritos “divididos” quedaran en manos de sus aliados, pero algo falló. No solo en Morón, donde quedó el intendente de Nuevo Encuentro, sino también falló en Ituzaingó, localidad en la que Alberto Descalzo le ganó al “pupilo oficial”, Carlos Alvarez.

Claramente, la empatía entre Kicillof y Ghi es total y eso se notó en todo el recorrido por los diferentes ámbitos en los que estuvieron hoy en el marco de inauguraciones y puestas en valor realizados por Morón. En Ituzaingó, sin embargo, es donde el gobernador sabía que no iba a pasar contratiempos. Pablo Descalzo, sucesor de Alberto, es uno de los primeros que se sumó al Movimiento Derecho al Futuro.

FOTO SELCI KICILLOF
Foto prensa oficial Axel Kicillof. Fuente: X. Tapado, el intendente Selci.

Foto prensa oficial Axel Kicillof. Fuente: X. Tapado, el intendente Selci.

Desde ahí partió hasta Hurlingham, el tercer territorio dividido del viejo Morón. Ahí lo esperaba Damián Selci, intendente puesto por La Cámpora y que recibió a Máximo Kirchner y Guillermo Moreno hace quince días. En la última vez que estuvo por ese distrito, el gobernador había sido recibido con una bandera similar a la que le habían puesto en Morón: “Nada sin Cristina”. Era el tiempo en el que se debatía la sucesión política de la ex presidenta de la Nación, que hoy no puede presentarse por estar condenada.

Si bien hoy no hubo consignas incómodas para Kicillof, éste no dudó subir en sus redes sociales, como única foto, una imagen en la que el intendente Selci aparecía en segundo plano y en el texto que explicaba la “instantánea” no se menciona en ningún párrafo al intendente. Inclusive se ve una foto en la que la mano extendida de Katopodis “tapa” el cuerpo del jefe comunal, cuya lista local deberá competir con su antecesor, Juan Zabaleta.

La ruptura de relaciones entre la “mesa decisoria” es disimulada por la nueva necesidad de entrar todos en una lista única de candidatos a diputados nacionales, pero luego de noviembre, se supone, cada uno avanzará por un camino diferente. “Está todo dado para eso. Inclusive para una revisión general del gabinete. Pero si ganamos todo ingresará en stand by nuevamente” confió un ministro provincial.