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El enérgico pedido sobre Cristina Kirchner que incomodó a Máximo en el Congreso del PJ

En Mar del Plata, Máximo Kirchner tuvo que escuchar que un congresal, Rodolfo Manino Iriart, le dijera en la cara que tanto él como los intendentes y gobernadores juegan en contra de lo que pide Cristina Fernández de Kirchner. Además, le apagaban el micrófono y gritaban para acallarlo.
Foto: Télam
Foto: Télam

El Congreso del Partido Justicialista que se desarrolló en Mar del Plata tuvo aspectos absolutamente protocolares, tanto que dirigentes de primer nivel, jefes de secciones electorales, para evitar errores del inconsciente, leían un papel para proponer cambios o detalles en los puntos a tratar en la Orden del Día.

Si bien todo se desarrolló bajo el férreo control de la organización, a cargo del presidente del organismo, Fernando Espinoza, hubo un momento que fue el más significativo y que demostró dos cosas, al menos. Que las tensiones internas siguen sin resolverse y que son poquísimos los que se animan a hablarle abiertamente a Máximo Kirchner de frente y sin pelos en la lengua.

En la previa, el único momento de incomodidad fue cuando el propio Espinoza, presidente del Congreso, le explicó que no podía Máximo Kirchner ser quien abriera el encuentro ni fuera quien diera la palabra. “Vos presidis el Partido, pero el Congreso no”, le dijeron y marcaron un primer límite.

En el Congreso, donde había muchos congresales pero también otros que se disfrazaron de tal, fue Rodolfo “Manino” Iriart el que generó incomodidad y zozobra a la organización, que no quiso darle el micrófono y aceptó, a regañadientes, hacer uso de la palabra. “Dos minutos”, le decía Espinoza desde la mesa de conducción mientras que el sonido no funcionaba para el orador. “Te queda un minuto y medio”, lo gastó después.

“En su discurso del viernes, Cristina dijo que todos tenemos que estar involucrados, pero luego su hijo y quienes lo secundan en el partido no hacen nada para eso. Todos quieren llegar al armado de la lista y quedarse cada uno con lo que ya tiene y que el resto se joda”, afirmó Manino al ser consultado por MDZ.

Para peor, en la ocasión, Máximo Kirchner elevó a Fernanda Raverta, quien lo antecedió en el uso de la palabra en el acto posterior. Raverta le ganó por poco en la interna partidaria pasada a Iriart en General Pueyrredón, pero igual reclamó por la continuidad de las PASO porque “los distritos no están ordenados”.

“El Congreso es un ámbito que tiene que dar la garantía de que todos debemos ser escuchados y estar involucrados. La única manera de ganar en 2023 y que la propia Cristina Fernández de Kirchner pueda hacerlo es que todos podamos competir. Lamentablemente, tanto los intendentes como los gobernadores se terminan cortando solos, desdoblan o arman las listas a su antojo y terminan jugando la propia y en eso también le mienten” a la vicepresidenta, aseguró Manino Iriart.

Fuera del club Once Unidos, donde se desarrolló el Congreso en el que solamente uno solo dijo algo fuera de libreto, el dirigente referente amarplatense llenó las calles con la leyenda “Es con todos o perdemos”.

Iriart, a pesar de haber sido interrumpido en varias ocasiones, y hasta hablar a los gritos porque le cortaron el sonido, defendió la continuidad de las PASO para que “nadie quede afuera de ninguna discusión”, pero además advirtió que “nuestro Frente en 2019 sacó cerca 160.000 votos y que en 2021 sacó 104.000 votos. Es decir 50.000 votos menos. En la Provincia perdimos por 100.000 votos”, señaló.

Para el exlegislador provincial y actual congresal partidario, alineado con Daniel Scioli y Santiago Cafiero, “en 2021 nosotros pedimos participar y no fue posible, como ocurrió con un centenar de listas de compañeros de toda la provincia. La consecuencia fue clara: 50.000 votos menos”.

Llamativamente, nadie cercano a Máximo Kirchner lo fue a ver con posterioridad a su discurso. Ni siquiera pareciera que su mensaje revistiera alguna importancia, cuando en privado la mayoría de los que estaban en el palco lo felicitaron por lo que dijo. “Nadie se anima a decir nada abiertamente”, se quejó.

“Creo, además, que la forma de cuidar a Cristina es sumarle para arriba. Sería un traidor el que crea que cuidando su quintita o su municipio, y cerrando una lista única, tendrá la solución. Porque tienen que saber que esta vez vendrán por todos”, sostuvo.