La deuda de España con el Banco Central Europeo subió un 11% y se cree que hay riesgo de estanflación
La deuda de los bancos de España con el Banco Central Europeo se ubicó en 289.689 millones de euros. Esto representa un incremento del 10,9% con respecto al año anterior. En cuanto a la apelación bruta del conjunto del Eurosistema al Banco Central Europeo, la misma tuvo un incremento del 22,81% en el año.
Estos datos no son menores. En mayo del 2021, los pasivos de España con el Banco Europeo eran de 1,41 billones de euros, también un 11% más alto que en el 2020. Este endeudamiento sumado a la creciente inflación lleva a pensar que existe un riesgo de que España sufra estanflación.
¿Qué es la estanflación y cómo afectó a España?
Estanflación es cuando un país sufre un estancamiento en su economía acompañado de inflación, por lo general en niveles altos en ambos casos. Esto sucedió principalmente en los años 70. En ese entonces, España sufrió niveles de inflación similares a los que hoy tiene Argentina, es decir, se ubicó en un 44% anual, llevando a la destrucción de muchas empresas en el camino.
Si bien para personas de países como Argentina o Venezuela puede parecer un porcentaje de inflación “normal”, muchos países desarrollados como España ven con muchísima preocupación números similares a los de estas regiones.
¿Puede haber estanflación en España?
Según algunos especialistas y economistas, en estos momentos en concreto no existe un riesgo elevado de que España entre en un proceso de estancamiento e inflación (estanflación), principalmente porque las economías siguen en crecimiento.
Sin embargo, sí se dan algunos elementos por los que se podría entrar en un proceso de estanflación, como, por ejemplo, que el mundo occidental está sufriendo la falta de productos considerados de “necesidad básica” que impactan en la actividad macroeconómica de la mayoría de los países, incluyendo a España, debido a las restricciones en las exportaciones de Rusia y Ucrania.
A todo esto, se le suma el problema de que el mercado eléctrico repercute en el precio del gas como también en el resto de productos energéticos en Europa. Esto hace que la canasta de compra aumente de precio (a nivel general), algo que ya estaba ocurriendo previo a la invasión de Rusia a Ucrania.
“Pero esto no es estanflación. Es un shock de oferta negativo que ha generado inflación y, por ahora, crecimiento económico. Estanflación es una situación en la que, durante un tiempo largo, de años o meses, vas a tener crecimiento de precios y caída de la producción o poco crecimiento económico”, comenta Manuel Hidalgo, doctor y profesor de Economía en la Universidad Pablo de Olavide.
“Para que tengas un enorme incendio en el edificio necesitas una chispa. Esa ya la tienes, que es el shock de oferta negativo. Pero para que el edificio te arda entero necesitas que haya elementos ignífugos, que prenda, que mantengan viva la llama y que la puedan amplificar”, agrega.
Según otros expertos, para que se produzca el “incendio”, a este contexto debe sumarse que el aumento de los precios se traslade automáticamente a los salarios de las personas por presiones sindicales, condición que Olavide considera “necesaria” para que ocurra el fenómeno de estanflación generando un círculo vicioso en el que las personas piden aumentos salariales, los empresarios aumentan los sueldos y trasladan eso a precios, remarcando el precio de los artículos que se consumen. Luego, los trabajadores ven mermados su poder de compra, piden nuevamente aumentos, los empresarios se los dan y remarcan precios, generando un ciclo sin fin.
El año anterior, en España los salarios subieron en torno al 2% anual. Sin embargo, si este año se da un caso en el que los salarios suben muy por encima del 2% anual, el riesgo de estanflación va a ser bastante grande.
“Pero si mañana los nuevos convenios se actualizan un 8 o 9% sí se daría el caos, entonces sí que estaríamos en estanflación”, concluye Hidalgo.

