Un mundo inmaduro, una regresión impensada
Los hechos conocidos y los ignorados sobre la detención de Nicolás Maduro y su esposa, abren conjeturas y elucubraciones que complican la elaboración de un análisis convencional en el mapa de la política mundial. El retroceso sobre el derecho a la vida de las personas, supeditado al rol que ocupa cada cual en un supuesto Orden Mundial, resulta inocultable por la continuidad bélica
En la celebración de Reyes vale recordar que la condición destacable de estos tres personajes montados en sus camellos no guarda relación con la “magia”.
Foto creada con IAMientras aún algunos pocos pibes juntan pasto para los camellos, los adultos se enredan en elucubraciones sobre lo ocurrido en Venezuela, con escasos -o al contrario- con demasiados datos, las tradiciones van desvaneciéndose junto a la lucidez política y a la sensibilidad humana.
Especialistas en derecho internacional coinciden: la intrusión de fuerzas armadas de un país en otro estado soberano viola todas las convenciones suscritas desde hace siete décadas por los países miembros de la Organización de Naciones Unidas. Y que esto se haga en nombre de “la justicia”, por denuncias que pesan sobre el abducido, torna la situación en un episodio febril, incomprensible en términos jurídicos
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Creer es la única posibilidad para recibir regalos
La fecha es la propicia para que -se conmemore o no la Epifanía del cristianismo católico- renazca la ilusión de que vendrán seres inmortales, ataviados con túnicas y turbantes, para dejar cerca de la réplica del pesebre, obsequios, siempre que se haya tenido un comportamiento adecuado y no tenga demasiados errores de ortografía el mensaje, cartas que probablemente hoy hayan sido sustituidas por posteos en WhatsApp
Difícilmente algún infante pedirá incienso, tampoco mirra y aquél que pida algo de oro deberá dirigir su carta al BCRA, con improbable respuesta. La ilusión persiste, porque de eso se trata ser iluso, bien diferente a ser inocente.
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Una elección de abogados (y algo más)
El origen de ilusión (*) es el engaño, la burla, luego asociado forzosamente a la fantasía, pero no a la ausencia de culpabilidad. Con los últimos acontecimientos difundidos en el mundo, pero especialmente los que atañen a nuestro continente, sentirse iluso debería ser una obligación.
Si quitáramos a los protagonistas Trump y Maduro, ambos excéntricos, bizarros y con una dosis de indolencia superlativa, y si elimináramos las referencias cronológicas, esta narración no encaja en ninguna época de la supuesta evolución humana.
Repasemos: la máxima autoridad de una nación, so pretexto de juzgar a alguien que, desde un mismo lugar de jerarquía, pero de otra nación, ha provocado ilícitos, o lesiones al pueblo que el primero debe proteger, envía a su fuerza militar, sin declarar la guerra, eludiendo leyes propias, sin cumplir con protocolos de la nación que comanda, sorteando todo convenio interestatal establecido, y ese brazo armado, no elimina al supuesto delincuente sino que lo secuestra, junto a su esposa, mientras asesina a cuarenta personas en ese otro territorio ajeno. Esas cuarenta personas o más, no son parte del decorado de una serie en Netflix. Son humanos, quienes fueron ultimados por un ejército de otro país sin juicio previo ni razón conocida ¿qué motivo podría justificar esa matanza, y a la vez garantizar la integridad del malhechor y de su esposa?
Involución acelerada
El propósito de preservar la vida humana, además de mandato para impedir la extinción de la especie, es uno de los principales imperativos morales no sólo en las religiones abrahámicas, sino desde antes. Así como entre los 10 mandamientos, uno específico alude a “no asesinar” (traducción del hebreo ratsach) en los primeros antecedentes de la cultura aparece un documento irrefutable: el Código Ur-Nammu, que condenaba a quien le daba muerte a otro animal racional por decisión personal o impulso pasional.
Se calcula que este Código sumerio tiene 4.000 años de antigüedad y -vaya paradoja- se dictó en un lugar muy cercano (no más de 20 kilómetros) a la actual Bagdad, ciudad capital de Irak, sí, lugar elegido para matar a Saddam Hussein, aquel líder no menos deplorable que los protagonistas de esta reciente historia, pero de quien jamás se pudo comprobar que tuviese las armas químicas por las cuales fue condenado a la pena capital. A Chesterton no se le ocurriría
Zapatos impropios
La proliferación de artículos, teorías, especulaciones y opiniones de las más diversas que circulan, luego de que se produjera primero la invasión aérea en Caracas, luego los bombardeos y por fin la captura de Maduro, hace imposible cualquier conclusión fidedigna. La estimulación a la cuestión emocional es tan formidable que cada cual adapta el relato de los hechos y sus argumentos a sus propias ansias. Los eufemismos rebozan. La pereza intelectual reduce todo al ámbito de la sensación y los hechos se tornan eslogan. Ejemplo: “Donald Trump atrapó al dictador Maduro” Para visualizar esto es requisito tener una frondosa imaginación desprovista de cualquier noción de la anatomía.
Catapultar la figura de Trump como adalid de los derechos de los venezolanos (menoscabados, amenazados) es tristemente ridículo. Ningún otro presidente de Estados Unidos durante los últimos cien años ha ordenado medidas más dañinas y ofensivas para con los latinoamericanos. Si acaso abrigan esperanzas en Trump para recuperar una democracia plena y respeto a la construcción legal que la sustenta, recuerden que este 6 de enero se cumplen cinco años del atentado al Capitolio por parte de los energúmenos que no admitían que su líder había perdido la elección frente al anciano Biden. Los datos no ayudan a esos prístinos anhelos.
Intrigas y certezas
Que resulta extraña la acción militar de Estados Unidos sobre un país soberano, como Venezuela, es innegable, no por inaugural (hace días ingresó en Nigeria, pero pocos lo notaron) sino por el método y pasividad de las fuerzas armadas del país intrusado, y por el rápido retiro del gendarme mundial. Un acuerdo previo, aseguran analistas. Es natural que los más de siete millones de venezolanos que eligieron el exilio, se hayan manifestado festivamente, pero luego de las declaraciones de Donald Trump sobre la continuidad del régimen, tanto a venezolanos expatriados como a sus anfitriones latinoamericanos (que tienen el mismo apuro para que los caribeños vuelvan a su nación) les mutó el gesto de la alegría a la incerteza.
Campeón mundial del desatino
La verdadera política es la política internacional, porque las grandes decisiones quedan subordinadas al escenario mundial, decía Perón. Pretender alguna analogía con quienes lideran hoy sería inútil, además de triste. Esto no nos exime de hacer una lectura de la visión geopolítica del mandatario argentino de hoy. Ciertamente inédito. Además de manifestarse en favor de los que usurpan territorio nacional (sus declaraciones sobre los isleños en Malvinas arruinan una centuria de diplomacia estratégica) sus gestos políticos lo ubican como el primer arquero en la historia del fútbol penalizado por quedar off side. Viajó a Oslo, Noruega, para aplaudir y fotografiarse junto a la ganadora del Premio Nóbel de la Paz, María Corina Machado (líder opositora al régimen de Maduro en Venezuela). Milei llegó, Machado, no. Milei se volvió incumpliendo la agenda oficial, María Corina recibió la distinción un día después. Los gastos absurdos y el tiempo perdido son apenas un detalle. El desplante último de Trump hacia la figura de Machado (María Corina, no Fred) pone en relieve la distancia que separa al presidente argentino del mapa del poder mundial, más allá de los elogios y las simpatías fotogénicas
Eran sabios, no reyes
Continuar con una tradición no implica adscribir a la ideología conservadora, como algunos pretenden juzgar, sino fortificar aquellas costumbres que nos permiten acuerdos mínimos.
Alentar una fantasía es conveniente siempre que la imaginación tenga correlato con la posibilidad. En la celebración de Reyes vale recordar que la condición destacable de estos tres personajes montados en sus camellos no guarda relación con la “magia”, eso sólo obedece a una mala traducción. Eran conocedores de la astronomía y en virtud de eso llegaron a destino con sus regalos. Un homenaje a la vida. Buena ocasión para peticionar, no a los magos, ni a los reyes sino a la dirigencia actual: que recupere la decencia, rescate la sensatez, no derroche los consensos, prescinda de incentivar el odio y que, como materia esencial de todo diálogo y construcción, prime la verdad.