Trasladaron a una cárcel federal al "Piter", el peligroso líder narco y carcelario
Fue trasladado a una cárcel federal en el marco de investigaciones por narcotráfico, lavado de activos y por el intento de homicidio de una niña de 11 años.
Pedro Morales Anisco, alias "El Piter" fue trasladado a una carcel federal.
Pedro Esteban Morales Anisco, conocido en el ambiente delictivo como "El Piter", fue trasladado este miércoles desde el Complejo Penitenciario N°3 Almafuerte, en Cacheuta, a una cárcel federal, en el marco de la causa que lo investiga como presunto líder de una organización dedicada al narcotráfico.
La medida se concretó mientras avanza la investigación que lo tiene imputado por integrar y dirigir una estructura criminal vinculada al comercio de estupefacientes, además de enfrentar acusaciones por lavado de activos y por haber sido señalado como el autor intelectual del ataque armado que dejó gravemente herida a una niña de 11 años en Godoy Cruz.
Morales Anisco, de 30 años, era considerado por los investigadores una de las figuras de mayor poder dentro del penal mendocino, donde se encontraba alojado y desde donde, según la pesquisa, continuaba ejerciendo influencia sobre distintas actividades delictivas.
En Mayo, volvió a ser blanco de una investigación federal por la que se realizaron 25 allanamientos simultáneos en Guaymallén, la Ciudad de Mendoza y el Complejo Penitenciario N°3 Almafuerte. Los detectives apuntan a una estructura dedicada al lavado de activos provenientes de la venta de drogas.
Los procedimientos, coordinados junto al Ministerio Público Fiscal de la Nación, tuvieron como objetivo secuestrar teléfonos celulares, documentación y otros elementos considerados clave para reconstruir el circuito económico de una organización presuntamente vinculada al narcotráfico y que lo tendría como principal referente.
Las medidas estuvieron orientadas a obtener pruebas sobre movimientos financieros, bienes y operaciones que podrían estar relacionadas con las ganancias obtenidas mediante actividades ilícitas. La investigación busca establecer cómo se administraba y distribuía el dinero generado por una estructura criminal que, de acuerdo con los investigadores, continuó operando aun cuando varios de sus integrantes se encontraban privados de libertad.
Quién es Pedro Morales Anisco
Pedro Esteban Morales Anisco, conocido en el ambiente delictivo como el Piter, es un interno de 30 años alojado en el Complejo Penitenciario N°3 Almafuerte, en Cacheuta, y está señalado por los investigadores como el jefe del módulo 4.1 y una de las figuras con mayor poder e influencia dentro del penal.
Desde 2024 se encuentra bajo la lupa de los pesquisas mendocinos, ya que su nombre ha sido asociado a diferentes investigaciones judiciales vinculadas con homicidios, estafas, narcotráfico, amenazas y tiroteos.
Ademas, recientemente fue acusado de liderar una organización dedicada a la comercialización de estupefacientes tanto dentro como fuera del penal, estructura que, sostiene los pesquisas, operaba a través de una red de colaboradores, “soldaditos” y hasta agentes penitenciarios que le permitían consolidar las actividades delictivas pese a estar encarcelado.
Los investigadores sostienen que, desde el interior de Almafuerte I, Morales Anisco coordinaba maniobras vinculadas al tráfico de drogas, utilizando intermediarios para mover estupefacientes y así mantener su influencia sobre distintos sectores de la población carcelaria.
La figura de Morales Anisco cobró aún mayor relevancia este año luego de que fue imputado como autor intelectual del ataque armado que dejó gravemente herida a una niña de 11 años en Godoy Cruz. En esa causa fue acusado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y agravado por la participación de un menor de edad, ya que el presunto autor material de los disparos fue un adolescente de 17 años detenido durante un operativo policial realizado en el barrio Pablo VI.
De acuerdo con la hipótesis de los investigadores, el poder que Morales Anisco habría construido dentro de Almafuerte no sólo estaría vinculado al narcotráfico, sino también a la capacidad de ordenar represalias y agresiones con armas de fuego desde prisión contra personas con las que mantenía conflictos o disputas.
La condena por narcotráfico dentro de Almafuerte
Uno de los golpes más importantes contra esa estructura ocurrió el 18 de diciembre de 2024. Ese día, un suboficial penitenciario identificado como Renzo Rojas ingresaba al mencionado complejo carcelario de Cacheuta, donde cumplía funciones. Al ser requisado, descubrieron que llevaba cocaína oculta entre sus prendas, marihuana escondida en su vehículo y cerca de 500 mil pesos en efectivo.
En total, al guardiacárcel le secuestraron 299 gramos de cocaína y 788 gramos de marihuana acondicionados especialmente para ser ingresados al penal.
A partir de eso, se sumó a la investigación una evidencia que complicó al Piter surgió tras el análisis del celular del penitenciario detenido con las sustancias ilegales. Los investigadores lograron reconstruir conversaciones que revelaban cómo se organizaba la estructura tanto dentro como fuera del penal
En esas comunicaciones, aparecía de manera recurrente el nombre de Morales Anisco, más precisamente en charlas que mantenía el suboficial penitenciario con un hombre identificado como Marcelo Agüero Delclaux, alias el Tapón.
La investigación concluyó, que Agüero Delclaux, actuaba como nexo entre el sindicado jefe narco y el funcionario público, mientras que la hermana del Tapón, llamada Yamila Agüero Delclaux, cumplía funciones fuera del penal vinculadas al almacenamiento y entrega de la droga.
Las pruebas permitieron avanzar sobre la organización que, sostiene la acusación, tenía una estructura definida y roles específicos para concretar el ingreso y posterior comercialización de estupefacientes dentro de la cárcel.
Finalmente, el 13 de mayo el Tribunal Oral Federal N°2 de Mendoza, a cargo del juez Hector Cortés, condenó a Morales Anisco, Agüero Delclaux y otros dos hombres a seis años de prisión por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la intervención de tres o más personas y por haberse cometido dentro de un establecimiento de alojamiento penitenciario.
La causa por la niña baleada en Godoy Cruz
La imputación más grave que enfrenta actualmente tiene origen en el ataque ocurrido el 21 de marzo pasado en el barrio Los Cerrillos, en el oeste de Godoy Cruz, que dejó en grave estado a una menor de 11 años.
La principal teoría de la investigación sostiene que el verdadero objetivo de esa agresión era una venganza contra el Tapón, padre de la menor herida a quien apuntaban por una presunta traición hacia Morales Anisco.
Las averiguaciones indican que el Piter le habría exigido a Agüero Delclaux asumir la responsabilidad por los estupefacientes que fueron secuestrados durante procedimientos realizados en Almafuerte I. La finalidad, agrega la información, era evitar una eventual condena que derivara el traslado de Morales Anisco a una cárcel federal, escenario que le haría perder la influencia que ganó dentro del penal de Cacheuta.
Sin embargo, surge de la pesquisa, Agüero Delclaux se habría negado a asumir esa responsabilidad. A partir de entonces comenzaron amenazas dirigidas a él y a su entorno familiar, situación que derivó en una escalada de violencia.
El primer episodio ocurrió el 15 de marzo, cuando un sujeto efectuó entre seis y ocho disparos contra la vivienda de Yamila Vanesa Agüero Delclaux, hermana del Tapón, ubicada sobre calle Renato Della Santa al 1500, en las inmediaciones del Hipódromo de Mendoza. Aunque no hubo heridos, los proyectiles impactaron contra el portón de la propiedad, la pared de una vivienda vecina, el cartel de un taller mecánico y un poste de alumbrado público.
Seis días después se produjo el hecho más grave. Un sospechoso llegó hasta la casa donde residían la expareja de Agüero Delclaux y los hijos que tenían en común. Cuando la niña de 11 años abrió la puerta, fue sorprendida por una ráfaga de disparos, resultando con cuatro heridas de bala: dos en la pierna izquierda, una en la pierna derecha y otra en la mano izquierda.
La menor fue encontrada gravemente herida por su madre y trasladada inicialmente al Hospital Lencinas. Debido a la gravedad de las lesiones, luego fue derivada al Hospital Notti, donde permaneció internada hasta evolucionar favorablemente.
La investigación avanzó semanas después con la detención del menor de edad sindicado como autor material del ataque. Todo indica que el menor actuó cómo sicario en el ataque que habría sido ordenado desde el interior de la cárcel.
Tras la captura, la fiscal de Homicidios Florencia Díaz Peralta imputó al menor por dos hechos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa