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Una científica contó qué tan realista es Project Hail Mary, la nueva película de Ryan Gosling

La nueva película basada en la novela de Andy Weir volvió a poner a la ciencia en el centro de la ficción. Una astrónoma analizó qué tan precisa.

Project Hail Mary combina viaje espacial, vida extraterrestre y método científico en una historia que busca sostenerse sobre ideas plausibles.

Project Hail Mary combina viaje espacial, vida extraterrestre y método científico en una historia que busca sostenerse sobre ideas plausibles.

Amazon MGM Studios

Project Hail Mary llegó a los cines el 20 de marzo de 2026 y, en apenas unos días, se instaló como una de las películas de ciencia ficción más comentadas del momento, empujada por el regreso de Ryan Gosling al género y por una recepción crítica muy fuerte. La película, basada en la novela de Andy Weir, no se apoya solo en el espectáculo espacial: también pone en primer plano preguntas científicas reales sobre la vida, el universo y la forma en que trabajan los investigadores.

Esa combinación entre aventura y ciencia es, justamente, una de las razones por las que la película ganó tanta atención. En Science, la astrónoma Wendy Freedman, de la Universidad de Chicago, analizó qué tan bien parada sale la película cuando se la compara con la ciencia real. Su mirada no fue la de alguien que busca errores por deporte, sino la de una investigadora que reconoce cuándo una superproducción entiende de verdad cómo piensa y trabaja un científico.

Para Freedman, uno de los mayores aciertos de Project Hail Mary no pasa tanto por si cada detalle es literalmente posible, sino por cómo muestra el método científico. Según explicó, la película presenta a un protagonista que formula hipótesis, las pone a prueba, corrige el rumbo cuando algo falla y avanza a partir de problemas concretos. "Lo que realmente me impactó fue lo bien que representó cómo se hace la ciencia y cómo un científico aborda los problemas", señaló. También destacó que el personaje de Gosling no aparece como el típico genio caricaturesco, sino como alguien humano, reflexivo y obligado a colaborar.

project hail mary
La película con Ryan Gosling despertó interés no solo por su trama, sino también por el nivel de detalle con el que aborda conceptos de física, química y astrofísica.

La película con Ryan Gosling despertó interés no solo por su trama, sino también por el nivel de detalle con el que aborda conceptos de física, química y astrofísica.

En esa línea, la especialista remarcó que varias áreas científicas aparecen tratadas con bastante seriedad. Mencionó en particular la relatividad, además del modo en que la película usa herramientas y razonamientos ligados a la microbiología, la química, la física y la astrofísica. “Me encantó que la relatividad fuera parte de la trama”, dijo, antes de agregar que el equipamiento y los procedimientos mostrados para entender la base de la forma de vida extraterrestre resultaban una representación muy realista de la ciencia.

Uno de los puntos más llamativos de la película es la posibilidad de una vida que no dependa del agua, una idea que en pantalla aparece como provocadora y hasta conflictiva. Freedman no la descartó. Por el contrario, sostuvo que el universo es demasiado grande como para cerrar esa puerta de antemano.

"Ciertamente no lo descartaría", afirmó. Recordó además que, cuando comenzaron a descubrirse planetas fuera del Sistema Solar, muchos científicos pensaban que serían parecidos a los nuestros y el tiempo mostró que no era así. Para ella, con la vida podría pasar algo parecido: sigue siendo una pregunta abierta y conviene mantener la mente abierta.

Mirá el trailer de la nueva película del momento

Embed - El trailer oficial de Project Hail Mary

Donde sí marcó una distancia más clara con la ficción fue en la reacción de la comunidad científica frente al protagonista. En la película, Ryland Grace queda prácticamente aislado por defender una idea considerada extrema. Freedman consideró que esa hostilidad está exagerada para reforzar el drama. Admitió que en la ciencia existen rivalidades, egos y discusiones fuertes, e incluso científicos que pueden quedar marginados de ciertos espacios, pero no al nivel en que lo muestra la película. "Fue un poco exagerado; bastante exagerado, quizá", resumió.

También aparece otra discusión interesante: qué pasa cuando la supervivencia de la humanidad entra en juego y las reglas habituales dejan de alcanzar. Freedman planteó que, ante una amenaza existencial real, tanto una persona como una comunidad podrían actuar de formas inesperadas o poco ortodoxas. La película lleva esa idea al extremo, pero lo hace sobre una base reconocible: las grandes emergencias empujan a tomar decisiones que, en condiciones normales, serían impensadas.

En definitiva, Project Hail Mary no busca ser un documental ni una clase de astronomía, pero tampoco usa la ciencia como simple decoración. Ahí parece estar parte de su fuerza. Mientras muchas películas del género solo toman prestado el lenguaje científico para sostener escenas espectaculares, esta producción intenta construir tensión a partir de hipótesis, observación, ensayo y error.

Y según la evaluación de Freedman, esa apuesta no solo funciona en términos narrativos: también consigue algo bastante menos común, que es hacer que la ciencia se vea creíble, humana y fascinante al mismo tiempo.