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Un estudio puso a prueba cinco posturas para la intimidad y una quedó por encima del resto por sus grandes resultados

Un estudio comparó cinco posiciones y detectó que una pequeña modificación en una postura clásica produjo los mejores resultados.

El estudio encontró que elevar la pelvis con una almohada puede mejorar los resultados.

El estudio encontró que elevar la pelvis con una almohada puede mejorar los resultados.

MDZ

Un estudio científico analizó diferentes posiciones para determinar cuál podría generar una mayor estimulación y favorecer el orgasmo femenino. Los resultados señalaron que una variante de la postura del misionero obtuvo los mejores registros, aunque los propios investigadores advirtieron que el trabajo presenta importantes limitaciones.

La posición destacada consiste en que la mujer permanezca acostada boca arriba y coloque una almohada debajo de la pelvis. Esta elevación modifica el ángulo de penetración y aumenta el contacto entre los cuerpos, una combinación que, según el estudio, produjo un mayor flujo sanguíneo en la zona analizada.

Para llegar a esa conclusión, especialistas de una clínica ginecológica de Nueva York utilizaron un escáner de ultrasonido. El procedimiento permitió observar los cambios que se producían durante las relaciones íntimas y comparar el efecto de cinco posiciones diferentes.

La pareja que participó del estudio mantuvo cada posición durante aproximadamente diez minutos. Después de cada prueba, los investigadores midieron el flujo sanguíneo, uno de los indicadores físicos asociados con la excitación femenina.

Qué posición obtuvo el mejor resultado en el estudio

Las cinco variantes analizadas fueron el misionero con una almohada debajo de la pelvis, el misionero tradicional, la mujer encima y frente a su pareja, una posición sentada cara a cara y la penetración desde atrás.

El estudio determinó que el misionero con la pelvis elevada fue la postura que provocó el mayor aumento del flujo sanguíneo. En segundo lugar quedó el misionero tradicional, mientras que las posiciones en las que ambos integrantes permanecían frente a frente también mostraron resultados favorables.

En el extremo contrario apareció la penetración desde atrás, que registró el menor incremento. Los investigadores explicaron que las posiciones cara a cara permiten un mayor contacto entre los cuerpos, algo que podría aumentar la estimulación durante los movimientos.

La almohada cumple un papel central porque eleva ligeramente la pelvis y cambia el ángulo de penetración. Esa modificación favorecería una mayor presión y fricción en comparación con la postura tradicional sin ningún tipo de apoyo.

El estudio comparó cinco posturas ínitmas mediante imágenes de ultrasonido.

El estudio comparó cinco posturas ínitmas mediante imágenes de ultrasonido.

La investigación también vuelve a poner en discusión la importancia que suele asignarse a la penetración profunda. De acuerdo con sus resultados, el contacto y la presión podrían ser más relevantes que la profundidad o la velocidad de los movimientos.

Esto explicaría por qué elevar la pelvis mediante una almohada produjo mejores resultados que otras posiciones. La modificación facilita el contacto entre los cuerpos y permite que la presión se mantenga de manera más constante durante la penetración.

Los límites que presenta la investigación

Aunque el resultado llamó la atención, el estudio no permite asegurar que exista una postura capaz de garantizar el máximo placer femenino. La experiencia se realizó con una sola pareja de voluntarios, por lo que la muestra es demasiado pequeña para extender sus conclusiones a toda la población.

Para leer el estudio completo hacé clic acá.