¿Toallas como lijas ? El ingrediente de tu alacena que las deja esponjosas como las de un hotel de lujo
Es posible dejar las toallas como nuevas y suaves usando vinagre y bicarbonato de sodio. Un truco simple y económico.
Las toallas quedarán suaves. Fuente: IA Gemini.
A veces las toallas parecen lijas después de cada lavado. Es por eso que una limpieza con ingredientes caseros es la solución para dejarlas esponjosas y libres de malos olores. Para esto solo se necesitará un poco de bicarbonato de sodio y vinagre.
Limpieza de toallas con bicarbonato
La realidad es que los productos químicos suelen impermeabilizar las fibras de algodón acumulando residuos y generando mal olor. Es por eso que la verdadera solución es simple, económica y ecológica. Se necesita usar el dúo dinámico del bicarbonato de sodio y el vinagre.
-
Te puede interesar
Por qué los expertos recomiendan pegar papel de aluminio en la pared
El truco con estos ingredientes no solo elimina restos de jabón y la cal, sino que además desinfecta y quita el persistente olor a humedad que a veces queda impregnado. En primer lugar, se aconseja no sobrecargar el lavarropas. Las toallas necesitan espacio para moverse y que el agua penetre bien en las fibras.
En lugar del jabón habitual se aconseja poner en el compartimento media taza de bicarbonato de sodio que actuará como un potente desodorizante y limpiador profundo. Mientras que en el compartimento del suavizante se coloca una taza de vinagre blanco.
Uno de los mitos más comunes es que "el sol desinfecta y seca mejor". Sin embargo, dejar las toallas al sol directo es lo que más endurece los tejidos de algodón. La radiación solar reseca las fibras de forma agresiva, dejándolas tiesas.
En este caso lo ideal es secarlas a la sombra en un lugar con buena corriente de aire. Al final del ciclo de lavado se notará que las toallas recuperaron su volumen, se sienten más livianas y tienen esa textura esponjosa tan deseada.