Presenta:

Si aparecen mariquitas en tus plantas, te contamos qué significa y por qué hay que cuidarlas

Las mariquitas en las plantas tienen una explicación concreta y una utilidad que pocos conocen. Por qué hay que cuidarlas y qué no hay que hacer.

Si aparecen mariquitas en tus plantas es señal de que detectaron una plaga activa y vinieron a combatirla. Foto: Shutterstock

Si aparecen mariquitas en tus plantas es señal de que detectaron una plaga activa y vinieron a combatirla. Foto: Shutterstock

Encontrar mariquitas o vaquitas de San Antonio en el jardín es uno de los momentos que nos generan una sonrisa automática. Su presencia, más allá de lo agradable, tiene una explicación concreta. Acá te explicamos por qué eligen tus plantas.

Qué significa que aparezcan en tus plantas

Las mariquitas son insectos que se alimentan principalmente de pulgones, cochinillas, ácaros y otros pequeños insectos que suelen atacar las plantas. En este sentido, que aparezcan en las macetas o en el jardín es porque encontraron su fuente de alimento.

En este caso, no debemos desesperar, su presencia es una señal de que el ecosistema de tu jardín está funcionando con cierta lógica natural. Las mariquitas actúan como control biológico espontáneo, sin necesidad de intervención química.

Por qué hay que cuidarlas

Una sola mariquita adulta puede consumir hasta 150 pulgones por día. En una semana, una pequeña colonia puede limpiar una planta infestada de forma más efectiva que muchos insecticidas comerciales y sin dañar la planta ni el suelo. Además, a diferencia de los productos químicos, no eliminan los insectos beneficiosos ni afectan a las abejas polinizadoras.

La vaquita de San Antonio es uno de los insectos más queridos por grandes y chicos Foto: Shutterstock
Las mariquitas son aliadas naturales de las plantas y pueden consumir hasta 150 pulgones por día. Foto: Shutterstock  

Las mariquitas son aliadas naturales de las plantas y pueden consumir hasta 150 pulgones por día. Foto: Shutterstock

Qué no hay que hacer

El principal error que cometen los jardineros al ver mariquitas es aplicar insecticidas por reflejo, pensando que cualquier insecto es una amenaza. Fumigar en presencia de mariquitas no solo elimina a un aliado natural sino que también puede contaminar el suelo y matar los microorganismos beneficiosos que mantienen la tierra sana.

Tampoco conviene intentar atrapar o reubicar las mariquitas: si están en una planta específica es porque ahí encontraron su alimento. Moverlas puede hacer que abandonen el jardín.