Quién es Erin Ton, la atleta estadounidense que subió corriendo el Aconcagua
Con un tiempo explosivo en el Aconcagua, Erin Ton volvió a poner el foco en el trail de altura y en el debate sobre los límites del deporte de montaña.
Erin Ton es una atleta estadounidense de 27 años que sorprende a todos por sus hitos deportivos.
Erin Ton tiene 27 años, nació y creció en Boulder, Colorado, y se mueve con naturalidad donde a muchos se les corta el aire. En el mundo del trail de alta montaña, se hizo conocida por perseguir marcas de velocidad en cumbres exigentes, incluso cuando no tenía un gran respaldo comercial detrás.
Su nombre empezó a circular con fuerza en Sudamérica tras un registro impactante en Mendoza, en el Aconcagua, un desafío que combina desgaste físico, frío y altitud extrema.
De Cornell a la montaña: el giro hacia los récords
Antes de ser figura del running, Ton tuvo un recorrido académico marcado: se graduó en 2020 en la Universidad de Cornell en Administración Pública. Su relación con correr, en cambio, es más reciente. Empezó como una práctica recreativa alrededor de 2018 y, con la pandemia, encontró un formato para competir sin carreras oficiales: los FKTs, sigla en inglés de “tiempo más rápido conocido” en rutas específicas.
Desde entonces, acumuló una cantidad enorme de intentos y registros en Estados Unidos y fuera del país, lo que la volvió una atleta tan admirada como discutida en ciertos ámbitos.
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El día del Aconcagua: un ascenso que cambió la referencia
La marca que la trajo al centro de la escena se dio el 29 de enero de 2026. Ton corrió el tramo desde Plaza de Mulas hasta la cumbre y bajó por la misma línea, en modalidad sin asistencia. El ascenso lo completó en 4 horas y 50 minutos, y el ida y vuelta quedó registrado en 6:34:04, un tiempo que en varias crónicas aparece redondeado como 6 horas y 33 minutos. La diferencia es mínima, pero el golpe al reloj fue enorme: superó el anterior registro femenino, atribuido a Lenka Poláková, que estaba en 8:17.
Ese intento no solo destacó por la velocidad. También por la logística. En el Aconcagua, el aire pesa y el cuerpo se vuelve lento. Por eso, la performance se leyó como un salto de nivel. Según iRunFar, su subida dejó atrás una referencia previa de ascenso femenino y, además, Ton contó que se sintió sólida al inicio, pero notó la altura en los tramos finales. En la cima permaneció apenas unos minutos y encaró el descenso con el mismo objetivo: sostener el ritmo sin desordenarse.
Polémica en Colorado y el reto de los tacones
Antes de llegar a Argentina, Ton ya era noticia por un objetivo ambicioso en su estado: encadenar los “14ers” de Colorado, montañas que superan los 14.000 pies. En 2023 anunció haber completado 57 cumbres en 14 días y 10 horas, pero el intento quedó atravesado por una controversia: omitió Culebra Peak, un pico en propiedad privada con acceso pago, y su reclamo de récord fue cuestionado por falta de transparencia en la comunicación inicial. El debate escaló en foros y medios especializados, y todavía se cita como un caso emblemático sobre reglas, ética y validación de marcas.
En paralelo, otra faceta la volvió viral fuera del nicho: subir montañas usando tacones, una idea que tomó forma como desafío personal y también como mensaje. Outside contó que el experimento empezó en tono de broma, con la hipótesis de que el “ángulo” del calzado podía ayudar en pendientes, y luego se transformó en una bandera para discutir estereotipos sobre feminidad y aventura extrema. Esa mezcla de performance, provocación y narrativa explica parte de su impacto mediático.
Hoy, Ton sostiene un estilo de vida minimalista y nómada, con alianzas de marca en rol de embajadora, mientras sigue sumando proyectos en altura. Su recorrido muestra algo que se repite en el deporte moderno: el récord es la punta del iceberg. Debajo están la planificación, la discusión pública y una identidad que, para bien o para mal, nunca pasa desapercibida.



