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Qué no debemos hacer al intentar quitarnos la cera de los oídos

La cera que se acumula en el conducto auditivo suele molestarnos y lleva a que nos rasquemos, lo que genera una imagen desagradable. Cómo podemos evitar el comezón
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Hisopos, invisibles, broches pequeños, tapas de biromes, servilletas. Todos elementos con los que solemos intentar quitarnos la cera de los oídos, que nos molesta y mucho. Precisamente la cera es una secreción que genera nuestro propio cuerpo para protegernos de la infección de bacterias, hongos y otros agentes externos que pueden dañarnos. Por más que nos resulte repugnante, el cerumen es una sustancia que nos defiende de eventuales enfermedades. Ahora, ¿son peligrosas estas maneras caseras que tenemos de limpiarnos los oídos? ¿Es conveniente intentar remover a diario la cera? ¿Qué aconsejan los otorrinos?

Cuando entornamos los espejos del botiquín y miramos nuestros perfiles, hay algo que nos produce mayor escozor que descubrir los pelos que crecen desde el interior de nuestras orejas: el desencanto escala al observar esas viscosas muestras amarillentas que asoman desde el interior del oído, el cúmulo del cerumen que emerge sin cesar.

La cera protege al oído de infecciones

¿Hay algún método eficaz para limpiar la cera?

Los otorrinos recomiendan jamás intentar limpiar los oídos con objetos como invisibles, broches, pinches, tapas de lápices o cotones de algodón. ¿Por qué? Porque los objetos punzantes pueden lastimarnos el tímpano y provocar un daño crónico, además sostienen que los tan promocionados hisopos pueden acelerar un tapón de cera al empujar el cerumen hacia el interior y provocar un bloqueo auditivo.

Pero entonces, ¿cómo puedo hacer un lavaje correcto y con qué frecuencia? Desde la medicina nos dan las pautas de higiene y cuándo debemos realizar el aseo de los oídos. “No es recomendable limpiar el oído día a día, porque el oído estaría constantemente sin protección ante bacterias y se podría infectar. Un consejo para limpiar de manera correcta es que con la punta de la toalla, después de ducharse, limpiar por fuera el cerumen, siempre externamente”, afirma el otorrino Oscar Meneses.

Cuando se produce un tapón de cera hay que acudir al otorrino

Por lo general, la extracción de un tapón de cera se hace en la consulta del médico. Lo más probable es que tanto un niño como un adulto sientan alguna molestia, pero la extracción de cera no suele ser dolorosa. En caso de que el tapón afecte a un infante y éste no pueda quedarse quieto ni cooperar con el médico, la extracción de cera debería hacerse en un quirófano y al niño le administrarán anestesia general. “Cuando hay infección, habrá dolor. Ese será el principal síntoma, al igual si hay pus o secreción. Ante estos signos es recomendable consultar a un médico”, agrega Meneses.