Qué es el gusano minador de cítricos y cómo terminar con él
El gusano minador es una de las plagas típicas de los cítricos. Si bien se puede observar frecuentemente en limoneros y naranjos, lo cierto es que otras hortalizas y plantas ornamentales típicas del jardín pueden sufrir de sus ataques. Básicamente se trata de la larva de un insecto que se introduce en las hojas, por este motivo eliminarla es una tarea bastante complicada.
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Generalmente, estas larvas provienen de moscas y polillas. Estos insectos dejan sus huevos en el envés de las hojas y, una vez que eclosionan, ingresan en los tejidos de las plantas para alimentarse. Es justamente la superficie del follaje la que las protege de depredadores y de las pulverizaciones típicas que se utilizan para ahuyentar plagas.
Cómo identificar al gusano minador
Al tratarse de larvas de un insecto nocturno, muchas veces no se llega a prevenir su acción. Por otra parte, los huevos son minúsculos y casi trasparentes, lo que complica aún más la visualización.
Entonces, ¿cómo darnos cuenta que se trata de un gusano minador? Lamentablemente, solo estaremos seguros cuando observemos los primeros ataques. Estos son muy característicos, no solo porque las hojas pueden mostrar deformaciones y decoloración, sino porque tendrán manchas más oscuras en forma de caminos o galerías que ponen en evidencia su paso al alimentarse y defecar.
Al tratarse de larvas en desarrollo, son realmente voraces y, cuando cumplen su ciclo, podremos encontrar pequeñas pupas que provocan que las hojas se doblen y enrosquen por completo.
Cómo eliminar al gusano minador
En algunos cultivos de gran extensión se inicia con la prevención, para ello se pone en marcha una estrategia de la agroecología denominada: asociación de cultivos. Esta consta en cultivar plantas que sirven de trampa, siendo más llamativas para la plaga y evitando que ataquen a los cítricos.
Algunas de las especies más efectivas para esta tarea son: el cenizo, la aguileña, y el abutilón.
Sin embargo, una vez que se ha producido el ataque, es necesario tener en cuanto algunos aspectos. Al utilizar las hojas que ataca como un resguardo, el difícil que las sustancias líquidas penetren hasta atacarlo.
Por este motivo se debe buscar soluciones oleosas que permanezcan durante más tiempo y tengan mayor poder de penetración. El aceite de neem y el jabón potásico son dos insecticidas naturales muy eficaces en esta tarea.

