ver más

Qué dicen de ti los besos que das

Ese momento íntimo puede decodificarse, según el grado de pasión y movimientos de tu boca que apliques.

Los besos hablan por nosotros. Ese encuentro íntimo puede dar un indicio de la personalidad que poseemos de acuerdo a la forma, sensualidad, pasión, respeto y erotismo que ofrezcamos. Todos estos aspectos pueden resumirse y plantearse en ese contacto tan próximo. Puede establecerse que los besos  consciente o inconscientemente nos desnudan ante nuestra eventual pareja.

Puede que la intensidad o nivel de los besos se determine a partir del momento espiritual y psíquico en que se encuentre la persona. No podemos desligar esa expresión de su estado emocional, que puede llevarlo incluso a aminorar o acelerar su ímpetu. Es por todo esto que la personalidad puede manifestarse de un modo muy certero en ese contacto preciso. 

Más allá de lo anterior, cabe señalar que también existen técnicas que pueden volver aún más placentero ese intercambio físico. Hay formas de colocar la boca, los labios y la lengua que nos habilitan a determinada impresión. Todo se conjuga en ese instante, de acuerdo a la apertura e intención que manifestemos, al nivel de pasión que se palpite.

Los besos revelan nuestra personalidad

  Los tipos de besos y la personalidad

Existe una tipología de besos que explican determinadas personalidades. El roce, el avance, las formas, las exploraciones son indicadores de la forma de ser. 

Si durante los besos hay mordisqueo significa que la persona es pasional. Que toma la iniciativa y demuestra cierta audacia. Claro que ese pequeño mordisco tiene que tener la presión necesaria para cautivar y no ofender o lastimar. Es bueno mostrar una actitud decidida, pero si se avanza demasiado rápido se puede invadir el espacio del otro y causar desagrado.

Desde la psicología agregan que si durante los besos entra a jugar la lengua, se demuestra una personalidad dominante que es asertiva en todos los aspectos de su vida, desde el trabajo hasta el romance. Las características de este tipo de personas es que son entusiastas y emprendedores.

Si mientras ocurre el beso alguno de los dos abre los ojos, es que está pidiendo que el momento continúe. Si permanece con los ojos cerrados, hay mucha sinceridad. Si tiene los ojos abiertos desde el principio hasta el final del beso, es que quiere algo más.

Los besos dejan en claro nuestras intenciones

En el beso también puede haber mucho juego de labios y lengua. Esto demuestra un perfil al que le gusta mucho bromear, tiene un gran sentido del humor y es divertido tanto dentro como fuera de la cama.

Un intercambio titubeante revela a una persona que es muy celosa de su espacio. Mantendrá una distancia cómoda y se involucrará emotivamente hasta donde lo considere necesario. Si es muy apasionado el beso, como de telenovela, es que tiene una personalidad profundamente dramática.

El lugar del beso

Más allá de la forma de besar, también incide en esta lectura de la personalidad la parte del cuerpo que besemos. Al besar la oreja significa un espíritu juguetón y de aura libre y relajado; si el beso es en la mano denota mucho respeto y ternura, y una personalidad sumamente introvertida; si es en los ojos implica honestidad y una dependencia de ese vínculo.