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Qué desayuna Joan Manuel Serrat y cuál fue su cena durante 20 años

Joan Manuel Serrat contó cómo es su rutina a los 82 años: desayuna café negro, disfruta de la cocina mediterránea y mantiene algunos gustos de siempre.

Joan Manuel Serrat. Foto: Joan Manuel Serrat / Instagram

Joan Manuel Serrat. Foto: Joan Manuel Serrat / Instagram

Joan Manuel Serrat atraviesa una etapa diferente desde que se alejó de las giras. A los 82 años, el cantautor español disfruta de una rutina más tranquila, sin los horarios y compromisos que marcaron buena parte de su carrera. En ese contexto, también contó algunos detalles de sus hábitos cotidianos y de su relación con la comida.

Uno de los momentos que más disfruta es el comienzo del día. Serrat contó que desayuna únicamente un café solo, negro y preparado a su gusto. Suele acompañar esa taza con la lectura del diario en papel, un hábito que mantiene y que le permite comenzar la mañana con tranquilidad.

El músico también explicó que el retiro de los escenarios le permitió recuperar tiempo para actividades que antes quedaban relegadas. Leer, escribir, caminar y encontrarse con amigos forman parte de sus días. Según contó, una de las cosas que más valora es despertarse sin tener que cumplir con un horario determinado.

Joan Manuel Serrat

Joan Manuel Serrat

La alimentación es muy importante para Joan Manuel Serrat

La alimentación ocupa otro lugar importante en su rutina. Serrat aseguró que intenta cuidarse, pero sin convertir la comida en una serie de prohibiciones. Se declara fanático de la cocina mediterránea y sostiene una filosofía que definió como una “moderación placentera”. Para él, disfrutar también forma parte de la relación con la comida.

Dentro de sus preferencias aparece un plato tan sencillo como contundente: los huevos fritos con papas. Serrat contó que esa preparación fue su cena durante unos 20 años y que todavía se considera un experto a la hora de preparar huevos fritos. También mencionó su gusto por los bocadillos de mejillones en escabeche.

Su pasión por la gastronomía incluso lo llevó a probar suerte con proyectos relacionados con la comida y el vino. En el pasado tuvo un restaurante y participó en una bodega, aunque reconoció que esas experiencias no terminaron como esperaba. La cocina, sin embargo, siguió siendo parte de sus intereses.

Hoy, Serrat combina esos gustos con una vida más pausada. No sigue una alimentación basada en restricciones y asegura que come de todo, con especial inclinación por la cocina mediterránea. Entre sus elecciones también aparece una copa de vino, que, según contó, no suele faltar en sus comidas.