Pulgas en casa: cómo lidiar con la limpieza de la ropa y colchón
Las pulgas en casa son un campo de batalla, pues se esconden en los rincones menos esperados. Si han llegado hasta el armario, es posible eliminar la plaga sin sacrificar la ropa. El primer paso es lavar todo con agua caliente. Temperaturas superiores a 60 grados ayudan a eliminar huevos y larvas que puedan estar adheridos a los tejidos.
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También necesitarás un detergente de calidad, pero si agregas lejía potenciará la desinfección. Además, algunos remedios naturales como el romero, eucalipto o limón pueden añadirse al agua.
Tras el lavado, es recomendable usar la secadora en el nivel más alto de calor que la ropa tolere. El calor extremo mata a las pulgas en todas sus fases, evitando que se reproduzcan. En caso de no contar con secadora, la exposición directa al sol durante varias horas también ayuda.
El colchón representa un reto aún mayor. Hasta que la infestación no esté bajo control, lo ideal es evitar su uso para impedir que los insectos se propaguen a otras áreas. Aspirar varias veces al día es una de las acciones más comunes para reducir la cantidad de pulgas en su superficie. Cada sesión de aspirado debe realizarse con detalle, prestando especial atención a costuras y pliegues donde puedan esconderse.
El uso de vapor a altas temperaturas sobre el colchón también resulta. El vapor penetra en los tejidos y elimina tanto a las pulgas como a sus huevos. Es importante aplicar este método con precaución para evitar daños en los materiales del colchón. Una vez finalizado el proceso, se recomienda colocar una funda protectora con cierre hermético. El entorno del colchón también requiere una limpieza.

