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Por qué nunca debés guardar el queso en papel film y cómo conservarlo correctamente

Si bien el queso es un ingrediente muy consumido, conservarlo correctamente es esencial. Evitar el papel film y optar por métodos que permitan su respiración es fundamental.

El error frecuente que podría comprometer el estado del queso en tu heladera.

El error frecuente que podría comprometer el estado del queso en tu heladera.

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Jamás deberías guardar el queso en papel film, ya que esto favorece la aparición de moho. Si bien es uno de los ingredientes más consumidos en los hogares, los expertos advierten que un mal almacenamiento puede hacer que se eche a perder rápidamente.

El queso es un producto natural que necesita "respirar". Al envolverlo en plástico, la humedad queda atrapada. Por eso, lo aconsejable es envolverlo en papel manteca (o papel para hornear) y colocarlo en un recipiente hermético pero sin ponerle la tapa. De esta forma, el queso mantiene su punto justo: ni se reseca ni genera hongos.

Además, se recomienda sacarlo de la heladera unos 20 minutos antes de consumirlo. El frío extremo "duerme" o bloquea sus compuestos aromáticos y sus grasas. Al tomar temperatura ambiente, el producto recupera su textura suave y libera por completo su sabor y aroma originales.

Por qué no deberías el queso en papel film

En el caso de los quesos frescos, que contienen mucha agua, el papel absorberá el exceso de líquido que desprenden una vez abiertos, permitiendo conservarlos por más tiempo. Sin embargo, es clave cambiar el papel cada dos días, ya que la humedad retenida puede generar feos olores y traspasarlos al alimento.

Un truco extra: otro método ideal para conservar quesos frescos o tiernos es sumergirlos en aceites aromáticos. Solo tenés que cortarlos en cubos, colocarlos en un frasco de vidrio y cubrirlos por completo con aceite de oliva virgen extra.