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Por qué muchas personas están plantando aspirinas en el jardín

Las aspirinas pueden servir como abono para tus plantas.

Es común ver en el jardín plantas amarillas o marchitas, probablemente, la causa de esto la encontramos en la falta de nutrientes. En estos casos, es recomendable buscar algunos ingredientes caseros del hogar para preparar un fertilizante que ayude a revivirlas. En este artículo, hablaremos del poder de la aspirina para abonar la tierra.

Echar una aspirina al agua de las flores siempre fue conocido como un truco útil para mantenerlas frescas por más tiempo. Esto se debe a las propiedades antibacterianas del ácido acetilsalicílico, componente de la aspirina, para evitar que bacterias descompongan las flores.

La aspirina (ácido acetilsalicílico) tiene una similitud estructural con el ácido salicílico, una hormona vegetal. Foto: SHUTTERSTOCK

Algunos expertos en jardinería creen que las aspirinas plantadas en el jardín también tienen un efecto beneficioso para las plantas. Los componentes de este medicamento reducen el estrés oxidativo, mejoran la resistencia a enfermedades y ayudan al crecimiento de ciertas plantas.

Para aplicarlo podemos plantar una aspirina en el suelo a unos 15 o 20 centímetros de la planta que queremos abonar y regar con normalidad. El paso del tiempo irá haciendo que la aspirina se disuelva y pase todas sus propiedades a la planta en crecimiento.

La aspirina fortalece el sistema inmunológico de las plantas. Foto: SHUTTERSTOCK

Por supuesto, también se puede disolver para regar.  Para esto, diluye una aspirina cada un litro de agua y vuelca el contenido en un pulverizador para pasar por las plantas.Úsala cada 3 semanas y no superes nunca la proporción, ya que de lo contrario la planta se secará y puedes quemar las hojas.