Plantas: las 3 cosas que haces mal con tu lengua de suegra y la dañan
La lengua de suegra es casi inmortal pero tiene tres enemigos claros. Por qué tu planta no crece y se marchita.
La lengua de suegra resiste las condiciones más difíciles dentro de casa. Sin embargo, estos tres errores comunes en su cuidado pueden marchitar sus hojas rápido. Evítalos y tendrás una planta viva por mucho rato.
Lo que debes evitar para proteger tu lengua de suegra
El exceso de agua es el peligro principal para esta variedad verde. En los meses fríos de invierno debes regar la maceta cada 40 o 50 días. Durante el verano el calor aumenta y lo mejor es regar cada 15 o 30 días máximos.
La tierra de hojas o los suelos compactos la dañan. Este tipo de sustrato absorbe demasiado líquido y se convierte en barro pesado. Esto pudre las raíces en poco tiempo. Prefiere suelos ligeros que tengan arena para que el agua corra sin problemas.
La luz importa
La oscuridad total es otra condición que detesta esta especie de interior. Aunque sobrevive en la sombra, la falta de claridad frena su desarrollo por completo.
Si deseas ver sus hojas frondosas y fuertes busca el sitio correcto. Ubica la maceta cerca de una ventana grande con buena iluminación natural.
El sol directo de la mañana aporta energía y mejora sus colores verdes. La luz indirecta también funciona para mantener la planta sana y erguida siempre.
Evita colocar la maceta en esquinas cerradas o baños sin ventilación alguna. El aire estancado y la humedad constante aceleran la caída de sus puntas.



