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Marzo es el mes ideal: tres flores que llenan de vida tu jardín

Con el fin del verano, algunas especies encuentran su mejor momento y regalan floraciones intensas justo cuando el jardín empieza a cambiar de tono.

Estas flores son perfectas para plantar en marzo en el jardín.

Estas flores son perfectas para plantar en marzo en el jardín.

Marzo marca una transición. El calor pierde fuerza, las tardes se acortan y el jardín empieza a mostrar señales de descanso. Sin embargo, lejos de ser una etapa apagada, puede convertirse en una explosión de color si se eligen las plantas correctas. Hay especies que, en lugar de sufrir el clima fresco, lo disfrutan.

Sembrar en esta época tiene ventajas. La tierra conserva mejor la humedad y el sol ya no castiga como en pleno verano. En ese escenario, tres flores se destacan por su resistencia y belleza: cyclamen, alhelí y viola cornuta. Cada una aporta algo distinto, pero todas comparten una característica: florecen cuando otras se retiran.

Cyclamen: color intenso cuando baja el calor

El cyclamen suele aparecer como protagonista en los primeros días frescos. Sus flores, que pueden ser fucsias, rojas, blancas o rosadas, generan un impacto inmediato. Son elegantes, llamativas y duran buena parte del otoño, incluso adentrándose en el invierno.

Prefiere la mediasombra y no necesita sol directo constante. El riego debe ser medido. Un exceso de agua puede afectar el bulbo, por lo que conviene evitar mojar el centro de la planta. Con cuidados simples, responde con una floración sostenida que ilumina cualquier rincón.

cyclamen

Es ideal para macetas en balcones, galerías o sectores del jardín donde el sol llega de manera suave.

Alhelí: perfume y fortaleza en el jardín

El alhelí combina resistencia con aroma. Es de esas plantas que no se intimidan frente a las temperaturas más bajas. Sus flores, en tonos violetas, amarillos o blancos, no solo decoran, también perfuman el ambiente.

Necesita buena exposición solar para desarrollarse plenamente. Le gusta el suelo suelto y con buen drenaje. No demanda riegos frecuentes, lo que facilita su mantenimiento. Una vez establecido, se mantiene firme y aporta continuidad de color cuando muchas otras especies ya han perdido fuerza.

Además, su fragancia natural convierte al jardín en un espacio más acogedor durante las tardes frescas.

alhelí

Viola cornuta: pequeña, resistente y abundante

La viola cornuta, conocida también como violeta de invierno, es discreta pero muy generosa. Sus flores son más pequeñas, pero aparecen en gran cantidad. El resultado es un efecto delicado y encantador que se adapta a canteros, bordes y macetas.

Tolera bien el frío y se desarrolla mejor con sol suave o media sombra. Requiere riego regular, sin exageraciones. Es una opción práctica y versátil, especialmente para quienes buscan cubrir espacios con un manto de color continuo.

Con la llegada de temperaturas más templadas, el suelo retiene más humedad. Por eso es clave no excederse con el agua. También conviene elegir sectores bien iluminados y mejorar el drenaje si la tierra es muy compacta. Agregar compost o arena puede ayudar.

Marzo no es un mes de despedida para el jardín. Es el inicio de otra etapa. Con las especies adecuadas y cuidados básicos, el otoño puede convertirse en una temporada luminosa y llena de vida.